Decenas de palomas volaron sobre el cenotafio erigido en memoria de las más de 140 mil víctimas que murieron por el primer bombardeo atómico de Estados Unidos sobre Hiroshima, al oeste de Japón. Autoridades de este país, miles de japoneses y representantes de 70 naciones, entre ellos uno de EE.UU., que participa por primera vez en este tipo de evento, conmemoraron el 65 aniversario de este suceso que marcó el final de la participación de Japón en la II Guerra Mundial. Este país reclama desde hace años la abolición de las armas nucleares.
LA PRENSA/AP/SHUJI KAJIYAMA