Minsa apura guerra contra el dengue

Las autoridades sanitarias de Nicaragua se muestran preocupadas y han arreciado la lucha para la eliminación del vector transmisor del dengue, el mosquito aedes aegypti, dado que estos son los meses con mejores condiciones para la propagación del mosquito.

Las autoridades sanitarias de Nicaragua se muestran preocupadas y han arreciado la lucha para la eliminación del vector transmisor del dengue, el mosquito aedes aegypti, dado que estos son los meses con mejores condiciones para la propagación del mosquito.

El año pasado en los meses de agosto, septiembre y octubre fue cuando se reportó el brote epidémico del dengue, periodo en el que se registraban hasta 800 casos sospechosos por semana y aproximadamente 500 resultaban positivos.

Según indicó la doctora Ligia Aragón, directora de epidemiología del Sistema Local de Atención Integral en Salud (Silais), actualmente en Managua se están reportando entre siete y diez casos positivos por semana, tasa aún relativamente baja.

“Lo principal es la destrucción de los criaderos de mosquito en los hogares, no nos vamos a cansar de decirlo. Si se eliminan los calaches, entonces la población estaría poniendo de su parte para hacer un control del dengue”, expresó Aragón.

Por su parte la doctora María Dolores Flores, responsable del programa de Enfermedades de Transmisión Vectorial, dijo que en lo que va del año se registra un acumulado de casi cinco mil casos sospechosos de dengue, mientras que el nivel de infestación alcanzó un 7.8.

Desde el pasado mes de junio el Silais inició la tercera jornada de abatización en las zonas urbanas y rurales del departamento de Managua.

Sin embargo, desde inicios de la semana cambiaron la estrategia de abatización y están “atacando” de manera simultánea tanto en el frente oriental como en el frente occidental de la capital, de manera que puedan formar un anillo que cerque al vector y puedan tener un mejor control.

Esta estrategia además les permitiría desarrollar la jornada en menor tiempo y finalizarla a finales de agosto.

Las autoridades de Salud explicaron que en el frente occidental la abatización se coordina en el centro de salud Edgard Lang, mientras que en el oriental esto se hace en el centro de salud Silvia Ferrufino. La fumigación se realiza de igual forma.

La doctora Flores también indicó que, ante las frecuentes lluvias que propician la reproducción del mosquito, se están realizando los controles de focos en los barrios que ya fueron abatizados, para evitar que el índice de infestación se eleve en estas zonas.

“Estamos haciendo todas las acciones, estamos previniendo para no lamentar. También es importante que las fábricas, las vulcanizadoras y las terminales de buses hagan sus oficios para que podamos bajar los índices (de infestación)”, puntualizó Flores.

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