La cantidad de lluvia de la presente temporada húmeda podría ser calificada como normal o por encima de lo normal, reconoció el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), que la próxima semana culminará el análisis de los primeros tres meses de precipitaciones.
Marcio Baca, director de Meteorología del Ineter, dijo que si bien no están terminados los análisis de las lluvias registradas entre mayo, junio y julio, el comportamiento indica que hubo precipitaciones en cantidades importantes.
Algo de esto se observa en el presente período de canícula, que consiste en 30 días, desde el 15 de julio hasta el 15 de agosto, en los que llueve menos que en el resto de la temporada húmeda que se extiende de mayo a noviembre.
En toda la región de Occidente y en el litoral Pacífico de Nicaragua, hubo excedentes de lluvias en los últimos diez días de julio, mientras que en el Pacífico Central el comportamiento fue calificado como normal. En el Pacífico Sur también llovió más de lo habitual.
En el resto del país no llovió tanto como en el Pacífico, pero los niveles fueron buenos, a excepción de los municipios secos del Norte, en los departamentos de Madriz y Nueva Segovia, así como en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN) y la zona norte de la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS).
“La canícula, en lo que lleva hasta ahora, ha sido débil, es decir, una precipitación cada uno o tres días, creemos que éste va a ser su comportamiento hasta que finalice”, comentó Baca.
Una canícula es fuerte cuando no llueve del todo, en cambio, es considerada débil cuando se presentan más precipitaciones de lo normal, tal como ocurre desde el 15 de julio.
Al igual que en los meses anteriores, las lluvias de la canícula se están presentando principalmente en el Pacífico del país, afirmó el especialista.
Esto significa que los pronósticos del Ineter, con respecto a la canícula, se están cumpliendo, a pesar de que algunos productores sufren las consecuencias por exceso de agua.
“Eso va a depender de cada cultivo. Nosotros pasamos nuestra información al Magfor (Ministerio Agropecuario y Forestal), al INTA (Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria), a la Defensa Civil y al Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred), para que cada una realice sus propias recomendaciones”, señaló Baca.
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