Felipe Calderón, presidente de México.  LA PRENSA/AFP/RONALDO SCHEMIDT

Felipe Calderón pide ayuda a religiosos

El presidente de México, Felipe Calderón, instó hoy a los líderes de distintas religiones que hay en México a "promover una cultura de la legalidad en cada una de sus comunidades religiosas" y así facilitar una renovación de valores en México.

México/EFE

El presidente de México, Felipe Calderón, instó hoy a los líderes de distintas religiones que hay en México a «promover una cultura de la legalidad en cada una de sus comunidades religiosas» y así facilitar una renovación de valores en México.

«Sus asociaciones y cada uno de sus miembros pueden contribuir con su liderazgo a asegurar un clima de paz y seguridad mediante la divulgación de programas de prevención del delito», añadió el mandatario durante la tercera jornada de los «Diálogos por la Seguridad».

Esta iniciativa busca acercar a la sociedad mexicana el esfuerzo que está haciendo el Gobierno de Calderón contra la delincuencia organizada y el narcotráfico, y promover «una verdadera política de Estado en materia de seguridad».

En el encuentro llamó a los líderes religiosos a «intensificar el importante papel que ya desempeñan en la promoción de principios y valores en la sociedad», en especial «en la inhibición del uso de las drogas, en su prevención», en el tratamiento de las adicciones y «en la mejora en la comunicación entre padres e hijos».

El mandatario, quien desde que asumió el poder el 1 de diciembre de 2006 ha hecho del combate a la delincuencia organizada una de sus prioridades políticas, consideró urgente trabajar por todas esas áreas.

Según Calderón, México requiere una «política de Estado» que trascienda a su Administración «y que comprometa a todos para garantizar que los mexicanos podamos vivir en un entorno de paz, de leyes y de justicia».

Los líderes religiosos exhortaron al presidente de México a hacer más en defensa de la familia y sus valores.

El cardenal y arzobispo primado de México, Norberto Rivera, señaló que, como religiosos, «al propiciar una nueva cultura de valores» ya contribuyen «al combate de la violencia».

Rivera admitió que el país vive un momento de «desesperanza» con una «creciente agresividad» que resulta del deterioro de valores, y se mostró dispuesto a fomentar los «talleres de cultura cívica» para la regeneración del país.

Por su parte Ramón Castro, obispo de Campeche, sostuvo que es imperioso «crear corazones nuevos mexicanos para que haya un México nuevo», se mostró dispuesto a fomentar los «talleres de cultura cívica» para la regeneración del país.

Guillermo Grinberg, representante de la comunidad judía en México, pidió defender con más fuerza desde el Gobierno los derechos familiares y personales».

En tanto Elder Daniel Johnson, presidente de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, hizo una encendida defensa de la familia al alegar que la mayoría de los problemas del México son consecuencia del «deterioro de la unidad familiar».

Antes de concluir, el cardenal Juan Sandoval Íñiguez, exhortó al mandatario mexicano como cabeza del Ejecutivo a combatir la corrupción y «a apretar las tuercas de arriba para abajo».

Monseñor Óscar Domínguez, tesorero del Episcopado mexicano, demandó crear más fuentes de trabajo entre las comunidades indígenas para evitar que sus miembros caigan en manos de la delincuencia.

Calderón concluyó la reunión, que duró varias horas, explicando que el problema de inseguridad y violencia que su Gobierno está enfrentando lleva años incubándose, y que acabar con él tardará años y tendrá un coste que hay que enfrentar unidos como sociedad y del lado de la autoridad.

«Es un árbol grande que lleva muchos años de crecimiento y que no puede caer de un hachazo», concluyó Calderón.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí