Para ser escuchados por el presidente Daniel Ortega, el grupo de ex sindicalistas que mantiene una protesta frente al Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI), demandando su reintegro laboral, tuvo que esperar el paso de la caravana presidencial el pasado sábado.
Freddy Velásquez, quien ayer cumplió ocho días de no ingerir alimentos, aseguró que Ortega se vio obligado a detenerse y preguntarles sobre la protesta.
Ortega alegó a los ex sindicalistas que desconocía toda información sobre el problema que han estado denunciando desde hace varios días.
Recientemente los ex sindicalistas acudieron con un ataúd frente a la Secretaría del FSLN, donde el mandatario reside y despacha, para demandar el reintegro a sus labores en el MTI.
En esa ocasión entregaron un documento dirigido a Ortega, para exponerle que fueron despedidos pese a contar con fuero sindical.
Ortega prometió el sábado, cuando pasó en su caravana frente al MTI, que mandaría un emisario para recibir nuevamente la información. Según los protestantes, ayer remitieron una nueva comunicación escrita al mandatario.
Velásquez prefirió otorgar a Ortega el beneficio de la duda. “Voy a creer en la palabra de él y creo que tal vez el ministro (de Transporte e Infraestructura, Fernando Martínez) no ha dado informes de lo que está pasando en este ministerio, porque creo que no le conviene”, sostuvo Velásquez.
El ex sindicalista, que mantiene su huelga de hambre frente a la entrada principal del MTI, recordó que en su caso y de otros compañeros existen resoluciones judiciales a favor de ellos, para que sean reintegrados, pero el titular del MTI se ha negado a reconocerlas.
Velásquez se mostró esperanzado de haber sensibilizado a Ortega. “Me dijo que me iba a dar respuesta. Yo le dije aquí le espero, porque aquí, éste era mi lugar (de trabajo) y aquí espero la respuesta”, sostuvo el ex sindicalista.
En su caso particular, Velásquez le manifestó a Ortega que la resolución de su reintegro fue firmada, entre otros, por el ahora ex magistrado orteguista de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) Rafael Solís y el magistrado orteguista Francisco Rosales.
“¡Qué barbaridad! No sabía de esto”, fue la frase que utilizó Ortega, según contó Velásquez.
El secretario ejecutivo de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), Marcos Carmona, consideró positivo el acercamiento de Ortega siempre y cuando se le resuelvan los problemas a los ex trabajadores, pues estimó que “a lo mejor el presidente Ortega está desconectado porque está más preocupado de su reelección y no está viendo los problemas internos, como son los despidos arbitrarios” en las instituciones del Estado.
Velásquez denunció que el titular del MTI, Fernando Martínez, colocó cámaras en dirección hacia donde ellos mantienen la protesta, aparentemente para vigilarlos.
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