Durante el recorrido del santo, mantas criticaron la adoración de imágenes. “Dios es uno”, se leía. El cura de Las Sierritas respondió: “Un ídolo sustituye a Dios, los santos son mediadores”. LA PRENSA/O. NAVARRETE
Una extraña estación para bailarle el Santo en la casa de un familiar del secretario de organización del Frente Sandinista de Liberación Nacional, Lenín Cerna Juárez; una alcaldesa encerrada en una burbuja de policías y una Alcaldía que se ocupó de promover abiertamente al “pueblo” mayordomo en sus camisetas, fueron el matiz que volvió distinta la jornada en que Santo Domingo de Guzmán llegó a la iglesia Santo Domingo en Managua.
El sacerdote Héctor Treminio, de la parroquia de Las Sierritas, que alberga al Santo a lo largo del año, rechazó cualquier manipulación política e hizo énfasis en que el Santo es patrimonio de la Iglesia católica, mientras caminaba rumbo al Colegio Cristo Rey en un largo recorrido que duró desde las seis de la mañana hasta casi las seis de la tarde.
“Son consignas erróneas. Sabemos que el Santo es patrimonio de la Iglesia y pertenece a todos los fieles, si el pueblo es católico es parte de él, si no no, no sé cuál fue la intención, en relación a eso que el pueblo es mayordomo, no abordé con doña Daysi (Torres, alcaldesa de Managua) el tema”, dijo Treminio.
El traslado del Santo inició a las seis de la mañana. A esa hora las campanas sonaron fuertemente y en medio del baile, de los promesantes y el colorido de todos los años, la imagen salió adornada con flores color naranja para encontrarse con un altercado entre los miembros del comité de cargadores de Las Sierritas y el de Managua.
Éstos estuvieron a punto de liarse a golpes antes de llegar al acuerdo de dividirse en dos grupos para cargar a la imagen. Incluso Treminio apuró a la Policía para que pusiera el orden al ver que el recorrido se atrasaba por la falta de un acuerdo.
Finalmente participaron ambos comités cargando al Santo y la imagen recorrió su tradicional camino, acompañada de devotos y gente común que bailaba al ritmo de los chicheros.
Al Santo lo bailaban con la música de “Guadalajara, Guadalajara”, mientras la gente se quitaba sus sombreros y gritaba “voltea para acá” para ver la diminuta imagen del fundador de la orden de los Dominicos.
PROPAGANDA PARA EL “PUEBLO PRESIDENTE”
Hasta ahí todo parecía lo mismo. A excepción de algunas ausencias, como la primera comisionada Aminta Granera, jefa nacional de la Policía, quien esta vez no bailó al Santo como todos los años, las cosas parecían rutinarias.
- Esta vez “El Pijazo”, financiado con fondos del Fondo de Inversión Social de Emergencia del Gobierno, publicó un suplemento cargado de epítetos contra personajes a los que no había dedicado insultos en sus ediciones anteriores.
Chamorro recientemente fue merecedor del premio internacional de periodismo Maria Moors Cabot por su lucha por la libertad en el país.
Precisamente se convierte en un insulto porque Anastasio Somoza Portocarrero, el último miembro de la dinastía somocista, al que señalan precisamente de aprobar el asesinato del padre del periodista, fue conocido históricamente como “El Chigüín”.
En el suplemento, que despuntó hace meses tirando lodo contra los Obispos, aparece ahora el alcalde de Boaco, Hugo Barquero, destituido recientemente por el Frente Sandinista. Comparten espacio la comandante Mónica Baltodano, Víctor Tirado y el director de LA PRENSA, Jaime Chamorro Cardenal.
La portada es una foto del pasado 19 de julio con la leyenda de “aquí está el Pueblo Presidente”, propaganda financiada con fondos del erario.
[/doap_box]
Sin embargo en las camisetas de muchos de “los promesantes” se leía la propaganda del partido de gobierno promoviendo abiertamente la candidatura del presidente Daniel Ortega.
Las camisetas de la seguridad de la Alcaldesa designada de Managua mostraban la leyenda “un pueblo mayordomo”, una propaganda que no se puede evitar según Marlon Carranza, fiscal del Comité de Tradicionalistas de Managua, tratándose sobre todo de un año preelectoral.
En tanto, entre los ciudadanos circuló también un suplemento financiado por el Fondo de Inversión Social de Emergencia (FISE) del Estado que resultó una vulgar propaganda gubernamental para muchos de los asistentes.
“LA BURBUJA” DE TORRES
La Alcaldesa designada de Managua, Daysi Torres, se hizo sentir con un dispositivo de seguridad que a ratos hacía pensar en la que cuida al propio Presidente de la República, Daniel Ortega.
Torres creó su propia burbuja de hierro para bailarle a Santo Domingo de Guzmán.
Además del cordón de seguridad de la Policía Nacional y las fuerzas especiales, la Alcaldesa llevó su propio cordón de seguridad con las mencionadas camisetas de “el pueblo mayordomo”, seguido de una batería de camionetas de lujo, la mayoría propiedad de funcionarios de la Alcaldía sandinista.
HALAGO A CERNA
Pero lo que más sorprendió fue cuando los tradicionalistas de Managua detuvieron al Santo por unos minutos frente a la casa adonde viven familiares de Lenín Cerna, secretario de organización del Frente Sandinista.
La finca se llama Martina y uno de los feligreses murmuró, al ver la sorpresiva improvisación tras Galerías Santo Domingo, “eso es para congraciarse con el Jefe”.
Y así sin mayor novedad el Santo llegó hasta el Gancho de Caminos, donde el año pasado hubo problemas porque no se había pagado la música. Con una hora de atraso, Santo Domingo arribó a la esquina caliente del Mercado Oriental.
Estaba abarrotado y en cuestión de cuatro minutos el Santo fue subido al barco y llevado en un maratón hasta la iglesia Santo Domingo.
RECLAMO EN EL MERCADO
La gente pedía que al Santo lo bailaran. Una mujer que había llegado desde San Andrés de la Palanca describió así su frustración: “Pensé que venía a celebrar, pero esto fue un entierro. El año pasado al Santo lo bailaron durante más de una hora”.
La gente reclamaba y cuando el Comité de Tradicionalistas pretendía bailar al Santo, ahí estaba Amaru Ramírez, asesor de imagen de la alcaldesa Torres, quien bajó rápidamente para convencer a los jóvenes cargadores.
A las 6:00 p.m., cuando el Santo finalmente entró en la iglesia de Santo Domingo, el ruido de la pólvora era ensordecedor.
Una docena de policías hacía un cordón de seguridad para evitar que la gente se fuese sobre la imagen.
Aproximadamente mil 500 agentes policiales trabajaron en el recorrido. 49 personas fueron detenidas, según informó a medios radiales el comisionado general Róger Ramírez, jefe de la Policía de Managua.
En ese instante, en otro sector de la ciudad desfilaban los montados, pero afuera de la Iglesia nadie pensaba en eso. La música sonaba, despertaba emociones, enfados entre la gente que se atropellaba en un espacio que al final resultó chico.

Los bebés eran alzados para presentarlos al Santo, y las nuevas “casas para el pueblo”, un negocio más del Gobierno, resultaron sitios improvisados donde se podía comer vaho y beber cerveza y gaseosa, pero claro con una bandera del Frente Nacional de los Trabajadores enfrente.
EL DESFILE HÍPICO
La Hípica de Managua transcurrió sin ningún percance. Había salido a las 2:00 p.m. del Malecón de Managua y tenía previsto estar a las 7:00 p.m. en la entrada del Hotel Holiday Inn.
Eran más de mil 500 montados y decenas de pobladores salieron a verlos a las calles porque era “una manera de distraerse para la familia”, según una de las personas que observaba. Entre los montados más destacados estuvo la familia Zavala, de Nandaime, Granada.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 A
