CORRESPONSAL / COSTA RICA
Los nicaragüenses católicos también se contagian del fervor hacia La Negrita, como es llamada la Virgen de los Ángeles, patrona de los costarricenses, cuya fiesta religiosa se celebra cada 2 de agosto.
Desde diversas partes de Costa Rica, incluso viajando desde Nicaragua, cientos de nicaragüenses hacen el peregrinaje a pie o en vehículo hasta la Basílica de Cartago, donde se ubica la imagen de La Negrita.
En la tradición tica, semanas antes al 2 de agosto peregrinan principalmente a pie hasta este santuario, para agradecer o pedir un milagro a una pequeña imagen que según los fieles lo cura todo.
Una de las nicaragüenses que cada año peregrina a pie hasta Cartago es Josefina Vega, originaria de Carazo, quien desde hace cinco años realiza un itinerario promedio de 28 kilómetros partiendo desde San José, la capital.
Ella se declara ferviente católica, pero hace cinco años cuando padecía de un fuerte dolor de estómago, hizo el peregrinaje y después de rezarle a la Virgen asegura que el mal se le curó.
Esta vez la caminata la realizó el 31 de julio y el año pasado desistió de hacerla porque estaba en su apogeo la gripe AH1N1 y el Ministerio de Salud prohibió la romería.
“Es una tradición, una fe. Ella (La Negrita) me ha curado de varios males y yo vine a agradecerle. Uno se encuentra en el camino a nicaragüenses católicos y hasta gente que viene desde Granada y Masaya en busca de un milagro”, explicó.
Otra que asiste a cumplir promesa es María Félix Solano, también originaria de Carazo y quien le agradece a la Virgen haber ayudado para que su último nieto viniera al mundo.
“Mi nuera (que vive en Estados Unidos) llegó a Nicaragua en diciembre del 2008 y me dijo preocupada que no podía quedar embarazada. En febrero del año pasado me dijo que estaba embarazada”, explica Solano.
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