LA HABANA/AFP/EFE
El Presidente de Cuba, Raúl Castro, autorizó ayer a los cubanos a abrir pequeños negocios, contratar mano de obra y comercializar algunas producciones, como parte de su política de eliminar un millón de empleos que sobran en el Estado.
El Consejo de Ministros “acordó ampliar el ejercicio del trabajo por cuenta propia y su utilización como una alternativa más de empleo de los trabajadores excedentes”, anunció el mandatario, al clausurar la primera sesión ordinaria anual del Parlamento.
En Cuba, con un 95 por ciento de su economía controlada por el Estado, el trabajo por cuenta propia fue aprobado en varias decenas de oficios en los años noventa, como parte de las reformas para enfrentar la crisis en que cayó la isla tras la desaparición del bloque soviético y el endurecimiento del embargo de Estados Unidos.
Sin embargo, la concesión de licencias estaba congelada desde hacía varios años y al cierre de 2009 sólo 148,000 personas, de una fuerza laboral de cinco millones, ejercían legalmente ese tipo de trabajo; en tanto que la contratación privada de mano de obra está básicamente limitada a labores agrícolas en tiempos de cosecha.
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Añadió que en Cuba la unidad se fomenta y cosecha en la más amplia democracia socialista y en la discusión abierta de todos los asuntos, por sensibles que sean, con el pueblo.
El gobernante, de 79 años, ironizó al decir que si los enemigos nos elogiaran, entonces sí tendríamos motivos para preocuparnos, pero dijo: Parece que no vamos tan mal, ni que el desespero y la frustración sean nuestros compañeros de viaje.
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Raúl Castro anunció también que en el primer trimestre de 2011 se implantará un nuevo tratamiento laboral y salarial —que no precisó— para los trabajadores excedentes de las estructuras del Gobierno.
Esas medidas suprimen “los enfoques paternalistas que desestimulan la necesidad de trabajar para vivir y con ello reducir los gastos improductivos, que entraña el pago igualitario, con independencia de los años de empleo, de una garantía salarial durante largos períodos a personas que no laboran”, señaló.
El mandatario calificó de “alentadores” los resultados de la economía nacional en el primer semestre del año, a pesar de la crisis internacional y de la caída del azúcar y otras producciones.
HABLA DE EXCARCELACIONES
El Presidente cubano también aseguró ayer que “no habrá impunidad para los enemigos de la Patria“, tras referirse por primera vez públicamente al proceso de excarcelaciones de opositores presos en la represión de 2003. “La Revolución puede ser generosa porque es fuerte”, manifestó.
En la primavera de 2003 un grupo de 75 opositores fueron condenados en juicios a penas desde 6 hasta 28 años de prisión, acusados de conspirar con Estados Unidos, atentar contra la independencia del Estado y socavar los principios de la revolución. El general Raúl Castro recalcó que “por decisión soberana y en estricto apego” se había completado la excarcelación de 22 de las 52 liberaciones acordadas en julio.
Asimismo, señaló que “ninguno de estos ciudadanos fue condenado por sus ideas, como han tratado de hacer ver las brutales campañas de descrédito contra Cuba, en diferentes regiones del mundo”.
Raúl Castro relacionó esas detenciones en 2003 con el momento que se vivía por la política del entonces presidente estadounidense George W. Bush (2001-2009) que, “embriagado con las aparentes victorias en las guerras de Irak y Afganistán, proclamaba el cambio de régimen en Cuba y amenazaba directamente” la “seguridad nacional” de la isla.
Por otra parte, el Jefe de Estado afirmó que “en esencia nada ha cambiado” en la relación con Estados Unidos tras la llegada al poder del presidente Barack Obama, aunque reconoció que hay “menos retórica” y más contactos.
“Aunque exista menos retórica y se celebren ocasionales conversaciones bilaterales sobre temas específicos y limitados, en realidad, el bloqueo se continúa aplicando”, añadió el mandatario, al referirse al embargo que Washington aplica a la isla desde 1962.
Citó el hecho de que cinco agentes cubanos presos en Estados Unidos desde 1998 “permanecen sufriendo injusta prisión y un trato abusivo, como la crueldad que se comete actualmente” con uno de ellos, Gerardo Hernández, por quien exigió a Washington el cese “inmediato” del “brutal” castigo que se le impone.
Raúl Castro afirmó ayer que la unidad en la cúpula del poder “es más sólida que nunca”, y descartó una “lucha de tendencias” en la decisión de cambios en la isla, como afirman algunos críticos.
la apertura de la sesión parlamentaria estuvo ausente el ex presidente Fidel Castro, quien cumplirá 84 años el 13 de agosto y cuyo buen estado de salud e intensa actividad pública de las últimas semanas, al menos cinco apariciones, creó expectativa de una posible participación.
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