Managua celebra a su patrono, Santo Domingo de Guzmán, y eso significa que cientos de dueños de los comercios más tradicionales de estas fiestas esperan la bendición para tener buenas ventas y ganancias.
Desde ayer sábado, los dueños de las barreras, chinamos, comiderías, y vendedores de chicles, caramelos y frutas, ya estaban instalados a las afueras de la iglesia Las Sierritas y en el sector de la rotonda Santo Domingo.
Muchos, como Marvin Antonio Velázquez, mostraban satisfacción por la oportunidad para hacer negocios con las fiestas patronales.
Velázquez, originario de San Juan de La Concha, invirtió cinco mil córdobas en 36 sombreros vaqueros que vende a precios de 200 a 350 córdobas cada uno. “Hasta ahorita me ha ido bien y espero que en los hípicos se me vendan todos”, dijo.
Concepción Díaz, de Masaya, es otra vendedora de sombreros, dulces y juguetes de madera que cada año acompaña a Santo Domingo. Junto a su familia invirtió 10 mil córdobas, de los cuales espera obtener al menos cinco por ciento de ganancias.
“Esperamos que Minguito nos dé la bendición para seguir vendiendo”, expresó Johanna Jalín, quien volvió tradición el ir con su venta de muñecas de trapo y camiones de madera para niños, en los diez días de las fiestas.
Tampoco faltan las vendedoras de vigorón, vaho y fritanga, que éste, como los anteriores años, confían en que haya aumento de sus ventas.
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