WASHINGTON/ AFP
La Casa Blanca “imploró” ayer a la página de internet Wikileaks, que el pasado domingo publicó más de 90,000 documentos secretos sobre la guerra de Afganistán, que no filtre el resto de los informes en su poder.
Las vidas de personal afgano que ha colaborado con las tropas estadounidenses y la seguridad nacional de Estados Unidos quedan en peligro por estas filtraciones, afirmó ayer el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, en una entrevista concedida al programa Today, de la cadena NBC. Los talibanes, declaró el portavoz, han asegurado que buscarán a las personas nombradas en esos documentos para tomar represalias.
Desde la publicación de los documentos, bajo el título Diario de la Guerra Afgana, el Gobierno estadounidense ha reiterado que las consecuencias de la filtración pueden ser muy peligrosas, por cuanto se revelan nombres de fuentes, identidades de soldados y métodos operativos a los que los talibanes pueden acceder con facilidad.
El jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, el almirante Mike Mullen, aseguró el miércoles que Julian Assange, creador de Wikileaks, podría “tener ya las manos manchadas de sangre” de soldados estadounidenses y de personal afgano.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A