BARCELONA/ AFP
Las diligencias abiertas a raíz del accidente de tren en la estación de la localidad de Castelldefels (Cataluña, noreste), en el que murieron 12 personas, 11 de ellas latinoamericanas, fueron archivadas ayer por el juzgado local, que achaca el hecho a la “imprudencia” de las víctimas.
El juez encargado de la causa expresó que el mortal accidente fue “consecuencia de una imprudencia atribuible a los fallecidos” que resultaron arrollados por un tren al atravesar las vías a pie cuando llegaba el convoy, según el auto judicial.
Tras tomar declaraciones a los conductores, testigos y estudiar los informes periciales sobre el accidente, el juez Alberto Manuel Santos Martínez concluye que no hay indicio de ningún hecho delictivo. Asimismo afirmó que “el apeadero (donde ocurrió el fatal accidente) cumplía con las normas de seguridad, señalización e iluminación correspondientes, que la actuación del maquinista del tren fue la debida y que dicha locomotora cumplía con las necesarias especificidades y requisitos técnicos”.
“En definitiva”, continúa el auto, las diligencias que se han llevado a cabo “ponen de manifiesto que los hechos no revisten carácter penal de ningún tipo, por lo que procede el archivo de la causa”.
El cónsul de Ecuador, Freddy Arellana, se abstuvo de hacer comentarios sobre la decisión judicial “porque extraoficialmente lo sabemos, pero nadie nos informó hasta ahora oficialmente“, dijo.
En el accidente de tren en vísperas de las fiestas de San Juan fallecieron siete ecuatorianos, dos bolivianos, dos colombianos y una rumana.
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