Los funcionarios del Ministerio de la Familia (Mifamilia) parecen cumplir al pie de la letra la indicación de no brindar ningún tipo de declaraciones a los medios no oficialistas o críticos al Gobierno de turno.
Durante la actividad de lanzamiento de una campaña educativa en un colegio de la capital, Josué Sánchez, quien funge como director específico de niños trabajadores y de la calle, del Ministerio de la Familia, se negó a brindar información a LA PRENSA sobre el avance del Programa Amor, que pretende sacar aproximadamente a 25 mil niños de las calles para el 2011.
Al menos eso fue lo que anunció la Primera Dama Rosario Murillo en septiembre del 2008, quien aseguró que los más de dos mil niños que estaban internados en centros de protección especial regresarían a su familia de origen o a una sustituta.
SIEMPRE HAY PRETEXTOS
Al terminar el acto, el funcionario fue abordado por los periodistas, pero éste indicó que tenía que retirarse porque estaba retrasado para asistir a una reunión. “Mirá, me acaban de llamar que tengo que ir a una reunión y ya estoy retrasado, pero yo después me comunico con vos”, fueron las palabras de Sánchez, antes de retirarse del Colegio Inmaculado Corazón de María, donde se realizó la actividad.
Hasta el 2005, en Nicaragua habían aproximadamente 239 mil niños trabajadores, la mayoría en las zonas rurales del país, según estimaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Sin embargo Sonia Sevilla, coordinadora del Programa para la Erradicación del Trabajo Infantil de la OIT, declaró recientemente a LA PRENSA que esa cifra puede ser mucho mayor.
DATOS SON UN SECRETO
Sevilla indicó que el Programa Amor había beneficiado a cerca de 14 mil niños a nivel nacional, sin embargo aceptó que aunque el programa tiene buenas intenciones, es necesario que se logre ampliar la cobertura.
Nicaragua fue uno de los 80 países que acordaron implementar la Hoja de Ruta, que pretende canalizar esfuerzos para erradicar en el 2015 las peores formas de trabajo infantil y para el 2020 lograr erradicar completamente el trabajo infantil en todas sus formas.
Pero los datos oficiales sobre el avance del Programa Amor se manejan con sumo secretismo por parte del Ministerio de la Familia y Josué Sánchez, quien debería manejar el tema, se niega a brindar información a los medios de comunicación.
De igual manera, durante la entrega de las utilidades de la Lotería Nacional al Ministerio de la Familia, se ha intentado abordar sobre el avance del programa al doctor Luis Alemán, secretario general de esa cartera, pero éste también se ha negado a brindar información.
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