Santa Ana y San Joaquín recorrieron las calles de la ciudad en el día más importante de esta festividad religiosa. LA PRENSA/ARCHIVO/R. ORTEGA

Nandaimeños celebran a Santa Ana

Una vez más los nandaimeños homenajearon a su patrona, Santa Ana. Ayer se realizaron oficios religiosos en la mañana y luego se llevó a cabo el tradicional recorrido de la imagen por la ciudad, junto a San Joaquín. La fiesta religiosa inició el pasado 16 de julio, con la bajada de la imagen, y culminó ayer.

CORRESPONSAL/ GRANADA

Una vez más los nandaimeños homenajearon a su patrona, Santa Ana. Ayer se realizaron oficios religiosos en la mañana y luego se llevó a cabo el tradicional recorrido de la imagen por la ciudad, junto a San Joaquín. La fiesta religiosa inició el pasado 16 de julio, con la bajada de la imagen, y culminó ayer.

La misa solemne estuvo presidida por monseñor Jorge Solórzano, Obispo de la Diócesis de Granada y Boaco. Antes del mediodía ambas imágenes salieron, como de costumbre, del templo, tras el repicar de campanas, el estallido de cohetes y la tradicional música de viento.

El pueblo devoto cargó en hombros las dos imágenes para recorrer la localidad. Monseñor Marcial Guzmán Saballos, párroco del templo de Nandaime y canciller de la Diócesis de Granada, mantuvo su mensaje de unidad en la familia y a vivir con plena sabiduría esta fiesta para despertar el temor a Dios.

Consideró que cada cristiano debe aprovechar este tiempo para meditar la vida de los abuelitos de Jesús (Santa Ana y San Joaquín) y poner en práctica su legado de obediencia y humildad.

El domingo reciente Santa Ana regresó de la comunidad La Orilla en horas de la tarde, hasta donde es llevada cada 24 de julio para ser velada.

La fiesta en honor a Santa Ana contempló este fin de semana una actividad cultural promovida por el centro comunitario Óscar Arnulfo Romero, organizada por el padre Santiago Eiroux

DEVOCIÓN

La señora Anita Vega, devota de esta santa, dijo que su familia ha mantenido por generaciones la costumbre de acompañar a las imágenes hasta la comunidad La Orilla y formar parte de las actividades religiosas que contempla la estancia de los abuelitos de Jesús en ese sitio.

“Yo tengo 74 años y desde que era niña mi madre me llevaba hasta La Orilla con mis hermanos a vivir esa experiencia de recogimiento, aunque hay otras personas que buscan la diversión”, dijo.

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COMENTARIOS

  1. Isael Roberto
    Hace 16 años

    Diria Dice: Saben una cosa que el celebrar santo, nos es ofender sino que es venerar, otra cosa que el primero en hacernos a su imagen y semejanza es Dios. Todos los catolicos somos fiel, eso de andar cambiandose de iglesia se le llama «Inestabilidad». Gracias

  2. Frank
    Hace 16 años

    Señores: dejen de ofender a Dios, abandonen la idolatría.

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