El misionero católico y opositor, Alberto Boschi, a quien el Gobierno de Daniel Ortega le canceló su nacionalidad nicaragüense, asistió ayer a la misa de la Catedral Metropolitana, acompañado por pobladores de Ciudad Sandino, familiares, colaboradores del proyecto que dirige en ese municipio y amigos que portaban pancartas y llevaban sus bocas tapadas en protesta por la situación que éste enfrenta.
Luego del servicio religioso, Boschi y sus acompañantes se ubicaron en la entrada de la Catedral, donde recibieron el respaldo de varios feligreses.
Aunque Boschi no brindó declaraciones debido a la huelga de palabra y de hambre que sostiene, su esposa Carolina de Boschi precisó que ayer él cumplió diez días de protesta y reclamó que “hasta que lo mire muerto (el presidente Daniel Ortega) tal vez se le va a temblar el corazón, se le va a remorder la conciencia, para que ya le diga que va a poder tener su nacionalidad nicaragüense. Yo le pido que se pronuncie lo más pronto posible por favor”, rogó.
Mañana, una comisión de madres y padres de familia de la Misión Católica Internacional de Ciudad Sandino, que acompaña a Boschi, realizará una asamblea con otros padres de familia en las oficinas de la escuela Lorenzo Milani, donde está el proyecto que el misionero dirige. Después de la asamblea se dirigirán a la Embajada de Italia en Managua para entregar el pasaporte italiano que ésta le envió al misionero, a pesar de que en días anterior Italia también le negó la nacionalidad.
- El padre Edgard Estrada, quien ofició la misa del domingo en la Catedral Metropolitana, señaló que si la nacionalidad nicaragüense fue retirada injustamente a Alberto Boschi, él está en su justo derecho de reclamar por ella.
El Obispo Auxiliar de Managua, monseñor Silvio Báez, en representación de la Iglesia anunció que antes de apoyarle tendría que reunirse con el párroco de Ciudad Sandino, municipio donde habita y desarrolla sus actividades el misionero, para conocer mejor la situación.
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Carlona de Boschi dijo que el jueves pasado recibieron información de parte de la Embajada italiana en la que le indicaban que Boschi mantenía la nacionalidad italiana y que podía acudir a retirar su pasaporte. Ella dijo que no aceptarán el pasaporte italiano hasta que el gobierno de Ortega le restituya la nacionalidad nicaragüense a su esposo misionero.
ESPERA RESPUESTA A SUS RECURSOS
Boschi ya presentó un recurso de revisión para que le restituyan la nacionalidad que el Ministerio de Gobernación (Migob) le negó cuando él regresó tras dos años de exilio por una acusación política en su contra.
El misionero tuvo que recurrir de revisión porque el Migob rechazó la apelación que él realizó contra la decisión de despojo que tomó ese Ministerio.
El diputado Víctor Hugo Tinoco, jefe de bancada del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), que apoya la causa de Boschi, declaró recientemente que si no obtienen una respuesta positiva del presidente Ortega y no le devuelven la nacionalidad nicaragüense al misionero italiano, buscarán otros recursos de apelación judicial.
APOYO DE CIUDADANOS
“Estamos apoyando a Boschi, que le han sido violados sus derechos, se le ha negado el derecho a la Patria; él es una persona que tiene aproximadamente 17 años de vivir en Nicaragua, él ha elegido vivir en este país, ha venido de su país natal y prácticamente se le ha expulsado del país por pensar diferente”, expresó el joven Julián Castillo, quien asistió al evento en solidaridad con el misionero.
Para Castillo “lo más grave es la manipulación de las leyes, de las instituciones públicas porque simplemente no pensás como yo o porque simplemente sos crítico hacia mi forma de Gobierno (sandinista)”, reclamó.
“ Creo que eso va en contra de la democracia y contra la libertad de los individuos. Esto es simbólico porque le puede pasar a uno; se nos violenta de alguna u otra forma nuestro derecho a discernir más que todo a pensar diferente”, agregó el joven.
Carlos Cardenal, otro ciudadano de Managua que estuvo presente para dar su apoyo, aseguró haber llegado exclusivamente a la misa para expresar su apoyo a Boschi.
Cardenal señaló que lo hacía “por pura simpatía porque me parece una gran injusticia lo que está pasando y no tengo idea de por qué se está cometiendo esa barbaridad. Aquí todo es absurdo, pero esto es lo más absurdo que un hombre que ayuda está siendo repelido”, expresó.
PIDEN AYUNO Y ORACIÓN
La comisión de madres y padres de familia de la Misión Católica Internacional de Ciudad Sandino distribuyó después de la eucaristía un comunicado en el que invitan al pueblo nicaragüense, a la feligresía católica y a evangélicos, a que se unan en ayuno y oración con Boschi, para que no estalle nuevamente la violencia, por el respeto a la Constitución y las leyes, contra la persecución a ciudadanos y por la buena inversión de los recursos públicos en el país.
También piden a la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) que organice en todo el país jornadas de ayuno, silencio y oración “para que Dios preserve el futuro de nuestro hijos en Nicaragua”, reza el documento.
Esta semana Boschi también visitó a monseñor Silvio Báez, Obispo Auxiliar de Managua, para pedirle que la Iglesia católica interceda por su causa y evite así que el Gobierno termine expulsándolo del país.
Durante esa vista Boschi externó que para él como misionero es muy importante contar con el apoyo de su Iglesia.
Monseñor Báez prometió apoyarlo, pero dijo que antes quería indagar más sobre el caso. Según el calendario de la Conferencia Episcopal, los obispos deberían reunirse el próximo mes.
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