CORRESPONSAL CARAZO.- Sin duda alguna el Guegüense o Macho Ratón se ha robado el protagonismo de Diriamba, sin embargo el punto de referencia más antiguo de la historia de la ciudad es la majestuosa torre del reloj, que tiene más de siete décadas de existencia y que actualmente dejó de funcionar.
Las manecillas se detuvieron a las 4 en tres de las carátulas y a las 3 en la otra. Nadie conoce con exactitud desde hace cuánto tiempo la torre no da más la hora.
- La torre del reloj ubicada en Diriamba, Carazo, fue diseñada por arquitectos nicaragüenses .
La idea fue impulsada por Alejandro Alemán y María de Pilar González y comenzó a construirse en noviembre de 1934, finalizando en enero de 1935.
Los artesanos de distintas zonas de Carazo hacen modelos idénticos del reloj de Diriamba en diversos tamaños. La venta del reloj en pequeño es un éxito, nosotros hacemos a la semana cinco o seis para venderlos, pero también si nos encargan estamos a la orden, expresó Francisco Ruiz.
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Se estima que el mantenimiento de la torre es de dos mil córdobas mensuales, necesarios para que la hora no esté descontrolada y para que la campana suene.
Según Bismarck Pérez, alcalde de Diriamba, este icono le da identidad a los habitantes, quienes presumen a diario pertenecer a la ciudad del gran reloj. “Es como cualquier reloj de mano, que cuando no lo andás no sabés qué hora es y si no lo tenés, vivís desorientado del tiempo, sin embargo el reloj grande no sólo nos orienta con la hora, sino también la dirección que vamos a seguir”, dijo.
Entre 1976 y 1978 fue reparada la maquinaria importada de Alemania, posteriormente fue remplazada y debido a que en el lugar no está instalada la maquinaria original, ninguna de las carátulas está funcionando.
En los planes de Pérez está programado para el 2011 poner reflectores desde abajo para darle vistosidad al icono.
El funcionario aseguró que al reloj no se le ha dado mantenimiento porque la única persona con experiencia en la limpieza y sincronía sufrió un accidente hace dos meses.
POCA IMPORTANCIA
Según el historiador de Diriamba, Jaime Serrano, así como París se distingue por la Torre Eiffel, Nueva York con la estatua de la Libertad y Río de Janeiro con el Cristo de Corcobado, el reloj diferencia a Diriamba.
Serrano asegura que al reloj no le dan la debida importancia que se merece, ya que en el 2002 con el alcalde Manuel Cruz se colocó una placa en uno de sus laterales, lo que considera debió hacerse al lado del icono y no sobre la construcción.
“Desgraciadamente el reloj no tiene el respeto que merece, debería ser mucho más cuidado y no adornarlo como no corresponde a un edificio público de carácter local, de trascendencia nacional y porque no, centroamericana, yo no estoy de acuerdo que los edificios públicos sean utilizados para colocar banderas, aunque sea la de Nicaragua, nunca he visto que en la torre Eiffel coloquen banderas, con la excepción del día de la independencia francesa”, dijo.
En lo alto de la torre del reloj de Diriamba se colocaron cuatro banderas: dos de Nicaragua y dos del Frente Sandinista.
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