LA HABAN/AP.- Si Cuba cumple su promesa de dejar libres a 52 prisioneros de conciencia, seguirá reteniendo a un centenar de personas calificadas como presos políticos por el principal grupo de derechos humanos de la isla, aunque ni los activistas ni el Gobierno parecen ponerse de acuerdo en la cifra.
Un análisis realizado por la AP mostró una situación compleja pues entre los incluidos como presos políticos están personas condenadas por actos de espionaje, violencia o terrorismo, junto con otros señalados por faltas como desacato a la autoridad o haber criticado a Fidel Castro.
Varios activistas sostienen que es imposible dar una lista exacta de los prisioneros políticos en Cuba, donde consideran, quienes critican al Gobierno pueden sufrir hostigamiento oficial, detención arbitraria o pérdida de empleo.
Aún así, contar bien a los prisioneros políticos es importante ya que es uno de los principales temas que condicionan las relaciones con Estados Unidos y la Unión Europea y tiene peso en la opinión pública internacional.
Según las autoridades cubanas no existen presos políticos en la isla, sino “mercenarios” o ciudadanos usados por grupos anticastristas al servicio de Estados Unidos para desprestigiar a la revolución y que fueron condenados por los tribunales acorde con la ley.
Para Amnistía Internacional, un grupo de monitoreo con sede en Gran Bretaña, sólo hay un “preso de conciencia”, mientras que Human Rights Watch habló con la AP de “cientos” al igual que el Gobierno de los Estados Unidos.
“El tratamiento tiene que ser diferenciado: por un lado los presos de conciencia pacíficos merecen una liberación inmediata… cuando hay problemas de violencia o de terrorismo, eso es una cosa distinta. El terrorismo es algo que ha sido rechazado en el mundo entero”, opinó el disidente y ex preso Oscar Espinosa Chepe.
Gloria Berbena, vocera de la Sección de Intereses de Estados Unidos en la Isla, aseguró que su país no mantiene una lista propia pero que cree que son “más de 100”.
La lista más citada es la de Elizardo Sánchez, director de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDDHHyRN). Aunque el grupo no es reconocido por el Gobierno, es tolerado, lo que le da a Sánchez, un opositor y ex prisionero un peso destacado en el debate sobre en tema en la isla.
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