Desde Mayagüez.- La suerte del juego de beisbol entre Nicaragua y México se definió antes de que iniciara el partido, cuando un altercado con los aztecas por la ocupación de uno de los dogout del estadio Canena Márquez tocó el orgullo de los pinoleros.
El conjunto azul y blanco venció 5-2 a México y luego jugaron las tres entradas que tenían pendientes contra Antillas Holandesas y se ganó 6-0.
“Sabíamos que era un arma de doble filo la de jugar dos partidos, pero el equipo estaba caliente después de la victoria contra México. Además no teníamos opción, el Comité Organizador fue claro al decirnos desde un principio que la última palabra la tenían ellos”, apuntó Davis Hodgson, mánager del equipo nica.
“Teníamos que ajustarnos en el camino, no teníamos de otra. Nosotros veníamos a este torneo, no por unas cuantas personas, sino por toda Nicaragua, así que teníamos que poner todo nuestro corazón en cada partido”, apuntó Justo Rivas.
La motivación del equipo nica por conseguir la victoria aumentó más cuando la escuadra mexicana exigió el dogout de la tercera base, donde ya estaba instalada la representación pinolera antes del juego.
“Parece mentira, pero eso nos tocó el orgullo, porque nos sacaron del dogout de la tercera base. La gente de México le exigió al Comité Organizador que nos sacara y eso le dio más coraje a los peloteros”, mencionó Julio Sánchez, entrenador de la selección nica.
De esta forma Nicaragua acumula dos victorias con una derrota, con su pase seguro a la ronda de muerte súbita, que se desarrollará el lunes.
“Todavía tenemos que ver quién será el lanzador, pero es muy probable que sea Julio César Raudez, aunque no descartamos a Diego Sandino”, mencionó Davis.
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