La calificadora de riesgos internacional Fitch Ratings mantuvo en alto las calificaciones del Banco de Finanzas de Nicaragua (BDF) y del Grupo BAC-Credomatic en Centroamérica, pero a ambos les hizo observaciones.
En el caso de BAC-Credomatic, la calificación nacional en Nicaragua a largo plazo es de ‘AA+(nic)’ y a corto plazo de ‘F1+(nic)’, lo cual significa que es muy alta la calidad crediticia.
Sin embargo, Fitch colocó en “observación negativa las calificaciones nacionales de las subsidiarias del Grupo BAC-Credomatic en Centroamérica”, para indicar que existe “la probabilidad” de que las calificaciones se ajusten hacia la baja una vez completada la adquisición de la mayoría de las acciones de BAC-Credomatic por parte de Grupo Aval Acciones y Valores, S.A. (Grupo Aval).
Es decir que la calificadora estará valorando posteriormente el resultado que tenga dicha transacción.
Vallecillo señala que es evidente por los reportes de la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Siboif), que está lanzando alerta la cantidad de créditos que entran en mora por vencimiento o en proceso de reestructuración.
Esto está diciendo que los ingresos de los bancos por intereses han caído, y dos, que hay aumento en las reservas o provisiones, que quiere decir que su cartera está pasando de ser sana a una cartera dudosa y debe reservar un mismo capital de esa cartera, explicó.
Señaló que está aumentando la mora entre el sistema financiero, producto del importante deterioro crediticio derivado de una coyuntura económica menos favorable, que impactó, entre otros segmentos, al de consumo.
Además la población que adquirió un préstamo está teniendo problemas para pagarlos, porque ve reducidos sus ingresos por el costo de la canasta básica y de los servicios, dijo.
Sostiene que es una señal de atención para la Siboif, que debe buscar con los bancos un acercamiento con la gente que tiene problemas para pagar.
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Con respecto al BDF, Fitch también le valoró con una sólida calidad crediticia, aunque le señala que en los últimos tres años los niveles de rentabilidad operativa han mostrado una tendencia decreciente”.
BAC CONFIADO
Respecto a la posición de observación negativa en que la calificadora internacional colocó a BAC-Credomatic, el gerente financiero Alejandro Castillo, del BAC Nicaragua, dijo que es algo que “no preocupa” y “tampoco afecta” porque responde al proceso que se está dando con la venta al Grupo Aval.
Castillo sostuvo que la entidad bancaria se mantiene con la más alta solidez en el país y en la región, pero que Fitch responde a sus propios criterios y lo que está adoptando es porque “están a la espera de lo que ocurrirá con la adquisición de las acciones”.
La semana pasada, General Electric Capital Global Banking (GE), accionista mayoritario del banco, oficializó la venta de su filial bancaria centroamericana BAC-Credomatic al Grupo Aval de Colombia, transacción que será por 1,900 millones de dólares.
Fitch Ratings está indicando que una vez concretada la adquisición procederá a realizar un análisis financiero de la calidad crediticia de BAC-Credomatic y sus subsidiarias, “y el potencial soporte que podría recibir de su nuevo accionista mayoritario”.
Señala que dependiendo de esa evaluación volverá a calificarla, previendo que si el comportamiento de la cartera presentara reducción, pudiera bajar la calificación.
“Aquí lo esencial es que Fitch no ha dicho que la calificación ha variado, te está diciendo que tiene los ojos abiertos para ver qué pasa (con la venta)”, aseguró Castillo.
Sostuvo que estas evaluaciones son un proceso normal en el cambio accionario entre dos grupos financieros.
BDF SATISFECHO
Por la otra calificación de riesgo nacional que se dio al Banco de Finanzas de Nicaragua (BDF), Fith la mantiene a largo plazo en ‘AA-(nic)’; para la de corto plazo en ‘F1+(nic)’; y ‘Estable’ en la perspectiva a largo plazo. Lo considera con una sólida calidad crediticia respecto a otros emisores o emisiones del país.
No obstante, señala al BDF que la rentabilidad decreciente se ha acentuado “en el último año debido a la disminución en los ingresos financieros y la mayor carga en provisiones”.
Indica que de esta manera, en 2010 la participación de las utilidades operacionales respecto del total de activos promedio se situó en 1.22 por ciento, cuando en marzo del 2009 era de 2 por ciento.
Un nivel que de acuerdo a Fitch Ratings “es bajo y compara desfavorablemente al promedio histórico del mismo banco y el de sus principales pares de mercado”.
Pero a su vez indica que a corto plazo se esperaría que el rendimiento del banco registre mejoras, en la medida que la institución ejecute los planes de aumento de ingresos no financieros, reduzca su carga administrativa y el costo financiero.
Juan Carlos Argüello, gerente general del BDF, aseguró mantener por cuatro años la calificación alta, “es una excelente noticia” pues reconoce la solidez financiera del banco, “y es importante al desarrollarse en el entorno posterior al ciclo de la crisis” financiera.
Argüello dijo que lo señalado a la rentabilidad “es normal” y responde a medidas que el propio banco adoptó al bajar el ritmo de colocación de la cartera de créditos y reducción de los gastos en el último año.
“Los bancos tomamos nuestras previsiones y es preferible a exponerte a incertidumbres en momentos de crisis, pero es un proceso cíclico, ahora ya tenemos un crecimiento positivo”.
“La banca en Nicaragua ha pasado la crisis (financiera internacional) de manera extraordinaria y por eso somos tan sólidos”, afirmó.
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