Por Lucía Navas y Wendy Álvarez Hidalgo
El presidente Daniel Ortega habría mentido a la población al afirmar el lunes en su discurso de celebración partidaria que durante su actual Gobierno los niveles de pobreza se han reducido en más del 50 por ciento, porque no expresa la realidad que expone en su propio Plan de Reducción de la Pobreza (PRP) presentado al Fondo Monetario Internacional (FMI), en el que refleja que la “pobreza está estancada”.
Ortega tampoco dijo que en los tres años que él ha ocupado la Presidencia, el índice de pobreza general no se ha movido porque la padece el 50 por ciento de la población, donde uno de cada cinco nicaragüenses vive en extrema pobreza.
Igual se le “olvidó” que en el PRP refleja que entre el 2010 y 2011 la pobreza extrema se mantendrá en 14 por ciento, índices similares a los que recibió del gobierno de Enrique Bolaños.
¿QUIÉN COME MASA?
En su discurso del 31 aniversario de la revolución sandinista, el 19 de julio, Ortega en tono de burla contra sus detractores exaltó los supuestos logros alcanzados en su actual Gobierno.
“Ahora vamos a darle… aquí en Nicaragua decimos: ¿querés más masa lorita? ¿Qué dicen, le damos más masa a la lorita? ¿sí o no?”, les dijo a los simpatizantes orteguistas en la Plaza la Fe.
“En reducción de la pobreza ha habido un incremento de más del 50 por ciento, con una inversión en estos tres años de 3,440 millones de dólares”, afirmó Ortega.
Pero el Plan de Reducción de la Pobreza muestra una contradicción con el discurso de Ortega, al indicar que la mitad de los 5,7 millones de habitantes vive por debajo del umbral de la pobreza y, del total de los ciudadanos, el 30 por ciento tiene ingresos menores a los dos dólares por día.
Además, proyecta que si entre 2010 y 2011 la pobreza extrema seguirán en 14 por ciento, para el 2013 apenas bajará al 13.5 por ciento.
Hay que destacar que en el PRP que le envió Ortega al FMI no aparecen los índices de cómo han ido reduciéndose los niveles y la cantidad de pobres en los últimos tres años.
Pero también refleja que al final de este mandato de Ortega, en lugar de haber menos nicaragüenses viviendo por debajo del umbral de la pobreza extrema, terminarán casi igual que cuando tomó el poder.
En el punto que se refiere a las Estrategias, Objetivos y Resultados se muestra que en el 2007 la pobreza extrema era del 17.2 por ciento, y para el 2011 se ubicará en 16.2 por ciento. Es decir, una mejora de un punto.
En el PRP tampoco se muestra cuál es el índice anual. Pero advierte que producto de la crisis económica internacional 2008-2009, “sería un logro si este indicador no se deteriore y tal vez incluso experimente leve avance”.
Las cifras no muestran diferencias significativas a la última Encuesta de Medición de Vida del 2005, reconocida por el Banco Mundial, donde el 48.3 por ciento de los nicaragüenses vivían en pobreza y 17.2 por ciento en la pobreza extrema. Implica que de cada 100 nicaragüenses, 48 estaban entonces en alguna condición de pobreza. Eso no ha variado con este gobierno.
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A través del Presupuesto General de la República, los distintos programas dirigidos a mejorar los niveles de vida de los nicaragüenses en términos reales recibirán 500 millones de dólares menos en el 2011 en comparación con el 2009.
El Plan estima que “la proporción del gasto primario del sector público dirigido a luchar contra la pobreza se mantendrá en un promedio de 43 por ciento durante el período 2009-2011”. Mientras, el porcentaje de inversión aumentará de 17,9 por ciento en 2007 al 19,8 por ciento en 2011.
ECONOMISTAS PREGUNTAN DE DÓNDE SACA CIFRAS ORTEGA
Para los economistas Alejandro Arauz y Adolfo Acevedo, con “los pocos logros” en materia de pobreza será muy difícil para el país cumplir con el objetivo de las Metas de Desarrollo del Milenio, de reducir la extrema pobreza (actualmente en 17.2 por ciento) al 9.7 por ciento de la población para 2015.
Ambos se preguntaron de dónde sacó las cifras Ortega, ya que en este Gobierno no se ha hecho una medición real de los índices. Le señalan “falta de transparencia” y “manoseo” de cifras.
Arauz señala como “problema de fondo” la falta de transparencia del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide) sobre la metodología con que ha medido esa reducción de la pobreza.
“Aquí hay una gran confusión en todo esto”, sostuvo Arauz, pues señala que al desconocerse la muestra y metodología empleadas por el Inide, no se puede comparar técnicamente con las encuestas de nivel de vida hechas por el Banco Mundial, para saber si son reales.
Igualmente señala que el último año es poco probable que el país haya logrado un avance, porque la crisis económica contribuyó a que hubiesen más pobres. “El efecto de la crisis fue más desempleo y la tasa de crecimiento de la economía aún es muy baja (menos del tres por ciento), entonces no pueden indicar que la pobreza ha bajado”, dijo.
Adolfo Acevedo refuerza al plantear que el último año se sumaron 60 mil personas al desempleo principalmente por el cierre de empresas de zona franca, la inactividad de la construcción y en la vivienda.
“El impacto de la crisis fue fuerte, ya que el ingreso por habitante cayó, el desempleo abierto alcanzó las 200 mil personas, el subempleo alcanzó unas 900 mil personas”, afirmó Acevedo.
Considera que “este enorme peso todavía se está sintiendo”, pues si bien la economía en general muestra un avance, Acevedo descarta que los niveles de empleo se recuperen al ritmo del 2007 y mediados de 2008, tomando en cuenta que cada año salen miles de jóvenes en busca de un trabajo, que se suma a los desempleados.
SE APROPIA DE LOGROS AJENOS
Si bien la apertura del mercado de Venezuela ha estimulado en parte el crecimiento de las exportaciones en los primeros seis meses del año, ese dinamismo ha sido empujado en su gran mayoría por “el esfuerzo propio de la empresa privada” y por tanto no es un logro que se puede adjudicar el Gobierno del presidente Daniel Ortega, afirmó el economista René Vallecillo.

Vallecillo señaló que el crecimiento en la demanda de productos por parte de mercados tradicionales, como Estados Unidos y Centroamérica, son los principales motores que han estimulado el crecimiento exportador, dos mercados que no se abrieron en este Gobierno.
Otra condición que mantiene dinámica la actividad exportadora son los altos precios de los principales productos nicaragüenses en el mercado internacional, apuntó.
“Los precios de la materia prima como la que producimos nosotros, como es la ganadería y granos básicos, han aumentado y eso impacta. En segundo lugar, los volúmenes de exportación han aumentado producto de nuevos mercados, entre los cuales están impactando el mercado de Estados Unidos derivado del DR-Cafta, que fue firmado antes del Gobierno del presidente Daniel Ortega, se le están viendo ya los frutos al Cafta, se le está viendo el fruto también a Centroamérica”, afirmó.
Vallecillo reconoció que el único mercado que se abrió bajo esta administración es Venezuela, “sobre todo con los productos cárnicos y frijol negro, que ha sido positivo, pero muchos de los logros vienen de gobiernos anteriores”.
En el caso del mercado de la Unión Europea, Vallecillo recordó que todavía no da su fruto, sino hasta en dos años.
Recordó que tampoco el Gobierno ha sido un “gran impulsor” del financiamiento, por el contrario, quien ha asumido esa responsabilidad es el Sistema Financiero Nacional que fue golpeado severamente por la crisis internacional. to y asesoría técnica, apuntó.
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