Dwaine Fox y Mario Holmann son los dos mejores segundas bases defensivos de nuestro beisbol. LA PRENSA/GERMÁN MIRANDA

Fox salió del anonimato con su guante

Las series finales han sido más de una vez la vitrina para jugadores que durante la mayor parte de la temporada pasaron ocultos, pero que su talento sale a relucir en el momento cumbre.

Las series finales han sido más de una vez la vitrina para jugadores que durante la mayor parte de la temporada pasaron ocultos, pero que su talento sale a relucir en el momento cumbre.

Algo de eso pasó con el segunda base costeño de 21 años, Dwaine Fox, quien impresionó con su impecable juego defensivo.

[doap_box title=»» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
  • .269 ES EL PROMEDIO DE BATEO DE DWAINE FOX EN DOS TEMPORADAS CON LA COSTA, POR 100 HITS EN 372 TURNOS, EN 145 JUEGOS.

[/doap_box]

Fox mostró un amplio rango de cobertura para robar muchos hits, un guante seguro y un brazo certero para completar sus brillantes jugadas, pero quizá lo más admirable fue que hizo todo esto en momentos apremiantes del juego, dándole más valor a sus ejecutorias.

“Siempre he tratado de jugar con todo lo que tengo, pero en la Serie Final me sentía más inspirado. Sabía que la gente en la Costa nos estaba viendo por televisión y me sentía con la obligación de dar lo mejor de mí”, revela Fox, quien es originario de Corn Island.

Hace tres años, la mayoría de los peloteros de la Costa, como Fox, jugaban en torneos de beisbol de sus municipios y la mayor aspiración era competir en la Serie del Atlántico.

Desde hace dos temporadas el equipo costeño regresó a la Primera División, abriendo un nuevo universo de posibilidades para sus jugadores.

“Me gustaría jugar en la Liga Profesional. Hasta el momento ningún equipo me ha contactado, pero tengo esa aspiración”, cuenta Fox, que naturalmente también desea en un futuro cercano llegar a vestir el uniforme de la Selección Nacional de Beisbol.

Fox está en su segunda temporada en el beisbol superior y aunque siente que ha crecido como pelotero, su bateo decreció drásticamente con respecto al año anterior.

“No sé lo que pasó con el bateo, porque entrené fuerte. Ahora que entramos a una etapa de vacaciones voy a seguir entrenando porque me siento motivado para llegar a ser un mejor pelotero”, señaló.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí