CORRESPONSAL/ GRANADA
Por lo menos cinco fugas de agua potable fueron identificadas por los pobladores en la segunda entrada del barrio El Escudo, de Granada, problema que ya se ha prolongado por un año, sin que haya una respuesta a la fecha.
La situación fue expuesta por don José Antonio Corea Ortiz, quien asegura haber formado parte, junto a su hermano César Augusto Corea (q.e.p.d.), del equipo de pobladores que llevaron la tubería de agua potable hace más de 55 años, cuando el vital líquido tenía que acarrearse del cerro.
En ese tiempo la comunidad, formada por unas 185 familias, apoyó en la excavación de hoyos para meter la tubería galvanizada que la gente había comprado.
José Rodolfo Corea, miembro de la Asociación de Pobladores de Granada y habitante de este barrio, dijo que hace un año un equipo de trabajadores de la empresa aguadora llegó a reparar la fuga que se ubica frente a su casa, pero no sirvió, porque el agua sigue fluyendo. “Lo que me han dicho es que la tubería está obsoleta y hay que cambiarla toda”.
Corea se mostró preocupado por la problemática, tomando en cuenta que muchos pobladores de la ciudad colonial no tienen acceso al agua potable y otros sectores deben desvelarse para poder recogerla en baldes y otros recipientes.
“Es muy penoso ver que ya tenemos cinco fugas en estas dos calles del barrio y si nos vamos al sector de La Ceiba (del puente de tubo del cementerio una cuadra al lago) podemos ver una enorme fuga de agua limpia”, dijo José Rodolfo Corea.
Los habitantes del lugar aseguran que en el barrio no hay desabastecimiento de agua potable, pero les duele ver cómo el agua limpia se desperdicia.
“Antes había personal en Enacal que conocía la red de agua potable, pero metieron a gente nueva que no conoce y han venido a cantearla”, dijo el veterano José Antonio Corea.
Los líderes de barrio Miguel Marenco y Omar Campbell enviaron una carta con fecha 9 de julio al delegado de Enacal, Erwin Baca, exponiendo el problema, y solicitan que se les cambie la tubería para poder gestionar con las autoridades locales los equipos para el rompimiento de las calles. “Ya gestionamos la excavadora con el alcalde y la población está dispuesta a apoyar para comprar el combustible, sólo esperamos la respuesta de Enacal”, dijo Campbell.
Maritza Terrería, de la oficina de divulgación y prensa de Enacal central, dijo ayer en la tarde haber comunicado al gerente de operaciones, ingeniero Gustavo Sáenz, la situación y que éste le aseguró que bajaría orientaciones al delegado Erwin Baca para que se reparen esas fugas a lo inmediato, porque no se puede permitir que el agua potable se desperdicie. “Cambiar toda la tubería no es posible por ahora, pero sí cambiar los tubos malos para mitigar las fugas, se va a hacer”, dijo Terrería.
FALTA ADOQUINADO
Los habitantes aprovecharon este medio para explicar que las calles del barrio están sin adoquinado y uno de los argumentos de los alcaldes anteriores ha sido el problema de las fugas de agua potable, pues esto daña cualquier trabajo que se haga en las calles. Cabe decir que El Escudo, según José Rodolfo Corea, es el primer barrio fundado en la ciudad colonial y ahora según el último censo poblacional cuenta con mil familias.
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