CARACAS/ EFE
La justicia venezolana formalizó ayer la detención de Alejandro Peña Esclusa, uno de los líderes de la oposición radical al presidente Hugo Chávez, imputado por la Fiscalía por ocultamiento de explosivos y asociación para delinquir. El Tribunal VI de Control de Caracas acogió la imputación y dictó la medida de privación de libertad para Peña Esclusa.
El director de Contrainteligencia del Sebin, David Colmenares, dijo a la emisora VTV de la red estatal de televisión que durante el apresamiento de Peña Esclusa en su domicilio en Caracas, el pasado lunes, le fue encontrado material de “naturaleza explosiva”.
También aseguró que Peña Esclusa había sido denunciado por Francisco Chávez Abarca, un salvadoreño detenido el pasado 1 de julio cuando intentaba ingresar en Venezuela e inmediatamente entregado a Cuba, donde es acusado de actos terroristas.
Momentos antes de ser llevado a Cuba, Chávez Abarca admitió, asimismo a VTV, que fue contratado para perpetrar hechos de violencia para desestabilizar al Gobierno de Chávez.
También confesó que formaba parte de una de las células creadas por el agente anticastrista de la CIA Luis Posada Carriles, de nacionalidad venezolana y cubana, acusado a su vez, entre otros hechos, de hacer estallar un avión cubano con 76 personas a bordo.
“Alejandro Peña Esclusa es un oscuro personaje de la oposición venezolana vinculado a sectores del fascismo y con un abultado expediente de actividades conspirativas contra el Gobierno del presidente Hugo Chávez”, destacó a su vez la estatal Agencia Venezolana de Noticias (AVN).
Los supuestos vínculos de Peña Esclusa con Posada Carriles fueron revelados por primera vez hace poco más de un año por el ministro venezolano de Relaciones Exteriores, Nicolás Maduro. Chávez no asistió a la toma de posesión de su colega de El Salvador, Mauricio Funes, por el riesgo de que fuese asesinado por grupos liderados por Posada Carriles y Peña Esclusa, dijo Maduro el 2 de junio de 2009.
“Peña Esclusa ha estado toda la vida vinculado a la CIA y a distintos movimientos violentos, incluyendo el golpe de Estado (contra Chávez) de 2002, y forma parte de grupos de ultraderecha violenta que se movieron por Centroamérica durante mucho tiempo junto a Posada Carriles, un terrorista protegido por la justicia norteamericana y requerido por la justicia venezolana”, agregó.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A