QUITO/AFP
La Fiscalía de Ecuador anunció ayer que reabrió una instrucción por presunto asesinato contra el jefe de las Fuerzas Militares de Colombia, general Freddy Padilla, en un hecho que fue calificado de “inexplicable” por el presidente de ese país, Álvaro Uribe.
El fiscal Carlos Jiménez manifestó que “se le vinculó (a Padilla) a la instrucción fiscal en razón de existir los elementos que hacen presumir su participación” en un ataque militar colombiano contra la guerrilla de las FARC en Ecuador, el 1 de marzo de 2008.
La medida se enmarca en un juicio penal por presunto asesinato en el que está involucrado el presidente electo de Colombia, Juan Manuel Santos, quien como ministro de Defensa ordenó ese bombardeo que dejó 25 muertos, incluido el jefe rebelde Raúl Reyes, cuatro mexicanos y un ecuatoriano. La incursión derivó en la ruptura de relaciones diplomáticas entre los dos países, que fueron reanudadas en noviembre pasado a nivel de encargados de negocios.
Dentro de la querella Santos aparece involucrado con orden de prisión preventiva.
Ayer en Bogotá, Uribe calificó de “inexplicable” que la justicia ecuatoriana insista en procesar a funcionarios de su gobierno.
Jiménez, fiscal de la provincia amazónica de Sucumbíos (noreste) donde se produjo la incursión colombiana, agregó que Padilla otra vez “pasa a ser procesado” y que la justicia tiene 30 días para indagarle, notificarle para que ejerza sus derechos y dictar resolución acusatoria o absolutoria.
En abril pasado, una corte de Sucumbíos anuló el juicio contra Santos, Padilla y otros dos generales de Colombia porque los acusados “no fueron notificados para la instrucción fiscal”, lo que vulneró su derecho a la defensa.
Empero ese mismo mes la instrucción fue reabierta para Santos y la justicia confirmó la orden de arresto del mandatario electo, quien tomará posesión el 7 de agosto y podría ser pedido en extradición.
En el juicio también habían sido vinculados el director de la Policía de Colombia, Óscar Naranjo, y el comandante del Ejército en la época del ataque, Mario Montoya.
Uribe aseguró que si bien su gobierno busca “de corazón” el restablecimiento “pleno” de las relaciones con Ecuador, “no podemos —en nombre de una diplomacia meliflua y babosa- dejar desamparado” a Padilla.
Hace una semana en Caracas, Correa admitió que el juicio contra Santos es un “problema” para normalizar los nexos diplomáticos con Colombia y confió en que el caso “se resuelva lo más rápidamente posible”.
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