Los jardineros de la Liga Nacional, Marlon Byrd, Michael Bourn y Ryan Braun, celebran el triunfo del viejo circuito. LA PRENSA/Jeff Gross/Getty Images/AFP

McCann el más brillante

McCann metió una línea al rincón del jardín derecho para empujar a Scott Rolen, Matt Holliday y Marlon Byrd en la séptima entrada, conduciendo al viejo circuito al triunfo 3-1 sobre la Liga Americana, anoche en el Angel Stadium, en Anaheim.

Un doblete limpiabases del receptor de los Bravos de Atlanta, Brian McCann, acabó con una sequía de 14 años de la Liga Nacional sin ganar en los Juegos de Estrellas de las Grandes Ligas.

McCann metió una línea al rincón del jardín derecho para empujar a Scott Rolen, Matt Holliday y Marlon Byrd en la séptima entrada, conduciendo al viejo circuito al triunfo 3-1 sobre la Liga Americana, anoche en el Angel Stadium, en Anaheim.

Con Juegos Perfectos de Roy Halladay y Dallas Braden, sin incluir el que el árbitro Jim Joyce le arruinó a Armando Galarraga, más No Hits No Runs de Ubaldo Jiménez y Edwin Jackson, la primera mitad de la temporada fue territorio de los lanzadores, y en el Clásico de mitad de temporada el asunto no cambió.

El staff de pitcheo de la Nacional dejó en seis hits a la poderosa artillería de la Americana, aún sin echar mano del dos veces ganador del premio Cy Young, Tim Lincencum.

Sin embargo, durante seis entradas la joven liga tenía el control con David Price, Andy Pettitte, Cliff Lee, Justin Verlander y Jon Lester pintando puros ceros, mientras un fly de sacrificio de Robinson Cano ponía adelante al equipo en la quinta entrada.

Phil Hughes no pudo alargar la cadena de ceros en el séptimo, al explotar con imparables consecutivos de Scott Rolen y Matt Holliday, después de un out.

El relevista Matt Thornton sacó el segundo out de la entrada, pero luego de boleto a Marlon Byrd, McCann siguió con su batazo que decidió el partido y le valió para ganar el premio Ted Williams, como el Jugador Más Valioso del encuentro.

Por el viejo circuito, Ubaldo Jiménez y Josh Johnson colgaron dos argollas cada uno. En el quinto, el taiwanés Hong-Chin Kuo dio boleto a Evan Longoria y un error de él mismo en tiro a la inicial sobre un machucón de Joe Mauer, puso a dos corredores en posición anotadora.

Cano impulsó a Longoria con un elevado al jardín izquierdo, pero Carl Crawford y Torii Hunter fallaron, desperdiciando una buena oportunidad de producir más.

La Americana presionó nuevamente en el sexto contra Roy Halladay, pero el rematador de Washington, Matt Capps, entró a ponchar a David Ortiz y esto fue suficiente para anotarse la victoria, pues luego vendría la reacción de la Nacional.

Ortiz dio hit en el noveno inning contra el taponero de los Dodgers, Jonathan Broxton, pero fue fulminado en la segunda base con un fly corto de Joe Buck que picó frente al patrullero derecho Byrd, quien así descabezó la última oportunidad de la joven liga.

Ésta fue la primera victoria de la Liga Nacional desde que ganaron 6-0 en 1996, en el antiguo Veteran Stadium, en Filadelfia. Desde entonces, lo más que habían conseguido era un empate en el 2002 en Milwaukee, cuando el nica Vicente Padilla y el venezolano Freddy García tiraron dos episodios sin carrera cada uno, dejando el partido 7-7 en 11 entradas.

El triunfo de la Liga Nacional tiene como recompensa que el equipo de este circuito tendrá la ventaja de localía en cuatro de los siete juegos de la Serie Mundial.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí