CORRESPONSAL/NUEVA SEGOVIA
Distinguida mujer, altruista, historiadora y progresista. Así era doña Ángela Soza Medina, quien falleció a la edad de 94 años, el lunes pasado, y ayer se realizaron sus funerales en Quilalí.
Doña Ángela, como la llamaban en Quilalí, nació el 31 de mayo de 1916. Tenía una sola hermana. La conocida señora procreó dos hijos, uno de los cuales falleció hace mucho tiempo.
Su hermana asegura que la recordará siempre por su forma de ser, que la hacía distinguirse en todo, y una muestra es que aún a su edad y hasta el último minuto de su vida ostentaba los cargos de presidenta de la Cámara de Comercio y directiva de la Cámara Nacional, así como presidenta de la Cruz Roja en Quilalí.
En la historia que doña Ángela recopilaba a mano, en unos cuadernos de 100 páginas, revela muchas cosas, como por ejemplo que ella y su marido ayudaron a gestionar la construcción de la carretera a Quilalí, llevaron el primer jeep Willis a esa zona, entre otras cosas.
Doña Ángela causó siempre gran admiración. Ella llevó a Quilalí la primera refrigeradora a base de gas. Su familia fue la primera que tuvo en Quilalí el primer generador eléctrico que abastecía de electricidad a la cuadra donde se ubica su casa, la cual usó como hotel, sala de vídeo, pulpería, y hasta agencia de venta del Diario LA PRENSA.
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