CORRESPONSAL/ JINOTEGA
El río San Gabriel creció mucho por los aguaceros que desde el viernes caen en este departamento. El domingo 11 de julio las fuertes corrientes de este río impidieron el paso vehicular desde la noche hasta el mediodía de ayer, cuando pudieron pasar motociclistas y algunos vehículos. Otros 100 automotores tuvieron que pasar por Las Cruces, cerca de Pantasma.
A la altura del puente de la comunidad Los Encuentros de San Gabriel, el río pasó crecido, tirándose sobre el puentecito, que según don Carlos Chavarría Talavera tiene 45 años desde que lo hicieron, y jamás “los gobiernos que se han alternado en el poder se acordaron de mandar a hacer un verdadero puente, que no atrase al transporte colectivo, la halada de leche del campo a la ciudad y el paso de los finqueros”.
El tránsito por el lugar reviste una importancia mayúscula, pues este camino troncal que pasa por el sitio donde se ubica el puente comunica a los productores, transportistas y usuarios con los municipios de Jinotega, San Rafael del Norte y Pantasma.
TRES AHOGADOS EN ÚLTIMOS TRES AÑOS
Según Chavarría, “los habitantes de las comunidades cada invierno sufrimos aislamientos, porque ese puentecito es demasiado bajo y el río en el invierno no nos da pasada, y como consecuencia de que (algunos) campesinos han intentado pasarse montados a caballo o a pie, tres se han ahogado en los últimos tres años”.
Benito López, habitante de la comunidad, también señaló otra situación. Frente al río San Gabriel está la escuelita de la comunidad, donde 300 niños corren grave riesgo cada vez que este río crece, mientras los maestros tienen que andar cuidando a los pequeños de que no se vayan a salir del centro escolar.
Ayer más de ocho horas hubo que esperar para que el río bajara su caudal y algunos vehículos y motocicletas pudieran pasar por el angosto puente. Los primeros en pasar fueron varios agrónomos que se atrasaron en sus labores y que esperaban desde las 5:00 a.m., y lo hicieron hasta en horas del mediodía, constatamos en visita al lugar.
Los perjudicados piden que el Gobierno del presidente Daniel Ortega se acuerde de construir un verdadero puente aquí.
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