Los más cercanos colaboradores del diputado Enrique Quiñónez se afiliaron ayer a la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), pero él no lo hizo, pese a que los convencionales lo aclamaron.
El presidente de la organización, Alejandro Mejía, y el jefe de bancada, Ramiro Silva, prometieron un giro en las acciones de ALN y exigieron una “verdadera unidad” opositora. Pero en las esquinas opuestas, ese colectivo se percibe como un “caballo de Troya” del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
ALN, al igual que el PLC, reformó sus estatutos para aumentar el número de sus afiliados y a la vez fortalecer las causales de expulsión.
Asimismo, la convención de ALN autorizó al representante legal del partido a suscribir coaliciones para las elecciones presidenciales de 2011.
“Queremos una alianza basada en principios, porque los caudillos complican el presente y el futuro. La democracia está en extinción por los caudillos, que ven el pasado y les horroriza el futuro (…), el tiempo se nos acaba, estoy casi seguro que se nos volverá el peor enemigo, ante la ausencia de un plan de nación. Algunos se quieren aprovechar de la CPDH (que organiza elecciones primarias) para promover sus proyectos personales”, dijo Mejía, en una velada crítica al ex mandatario Arnoldo Alemán, quien ayer ratificó su candidatura presidencial en nombre del Partido Liberal Constitucionalista (PLC).
Quiñónez, quien ayer le puso sabor a la convención de ALN y fue quien movilizó a una buena parte de los “nuevos simpatizantes” de esa organización, admitió que los liberales celebraron divididos el 11 de julio, cuando se conmemora la revolución de 1893.
“Hay un candidato que nos desune, el candidato de la división, que es Arnoldo Alemán. Pero aquí está una convención de hermanos liberales y miro a muchos ex PLC afiliándose a ALN, para no estar secuestrados por la casilla de Arnoldo Alemán”, señaló Quiñónez.
En semanas anteriores, el diputado por el PLC, Freddy Torres, acusó a ALN de ser el “caballo de Troya” del FSLN.
Para Quiñónez, ALN ha cometido “pecados veniales” y el PLC “pecados capitales”, al facilitarle al FSLN el control del Estado.
Mejía acusó al PLC de permitir al FSLN “desmontar el Estado de Derecho”.
Pero la presidenta del comité electoral de ALN, Anabel Romero, admitió en público que algunos de los miembros del partido no trabajan por la democracia del país, aunque no mencionó nombres.
El jefe de bancada de ALN, Ramiro Silva, prometió un cambio de actitud en el parlamento, donde el partido ha frenado varios proyectos a los opositores, como una ley que anularía el fraude electoral y otra iniciativa que declararía ilegal el decreto presidencial 3-2010, que prorrogó en sus cargos a 23 funcionarios de Estado.
“Creo que es el momento de cambiar de actitud y nos van a ver muy positivamente, defendiendo la institucionalidad y la democracia, pero no siendo cola de ratón, ni siguiendo las ideas de los caudillos o de los que se creen sabios en este país”, precisó Silva.
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