Con un ruido ensordecedor en los Estadios Virtuales de la Zona Deportiva Claro y Mundo E fue como los aficionados nacionales celebraron la victoria de la Selección de España ante su similar de Holanda en la final del Mundial Sudáfrica 2010.
Las lágrimas de algunos aficionados aparecieron cuando el árbitro inglés, Howard Webb, indicó el final del encuentro que confirmaba el primer título mundial de los españoles.
España dominaba el encuentro, pero los fanáticos no dejaban de animar. El afecto para los españoles era evidente. Las camisas y las caras pintadas con la bandera de España era la nota dominante que indicaba la afinidad que había para con los ibéricos en nuestro país.
Cada vez que Xavi dominaba el balón en el medio campo y comenzaba a guiar a portería contraria a España, había una veneración para el jugador.
Durante el encuentro las personas no parpadearon. En ningún momento despegaron los ojos de las pantallas. Uyyyyy, gritaban los fanáticos cuando la ofensiva española disparaba a la portería de Holanda.
Caminar era complicado, pero todo era fiesta. Nadie dejaba de bailar y moverse al ritmo del juego de España.
Sin embargo, cuando más se involucraban los fanáticos era el momento en que el árbitro no cantó las faltas sobre jugadores claves de España. “Uffffffff, que no ves… qué animal, estás ciego”, gritó un fanático.

No obstante, todos los aficionados dentro de los estadios señalaron que se hizo justicia cuando el defensa Johnny Heitinga fue expulsado al minuto 110, al recibir la segunda tarjeta amarilla. “Uuuuuuu, fuera, fuera”, gritaron en coro a la salida del defensor holandés.
La diferencia numérica quitó de las mentes la posibilidad de definir el campeón por vía de los penales. Sin embargo, le puso más intensidad al desenlace del duelo.
Al minuto 115, ya en el segundo tiempo extra, se estremecieron los estadios. Andrés Iniesta marcaba el gol del título de España.
La celebración fue unánime. Campeones, campeones, olé, olé, olé, olé… olé, estallaron los aficionados al finalizar el partido con el triunfo español.
“España es la mejor selección del Mundial. Estaba escrito que nosotros nos llevaríamos esta Copa”, dijo un aficionado que ya no podía ni hablar, después de celebrar junto a sus amigos y demás aficionados el final del encuentro.

“No tengo palabras para expresar lo que me hace sentir este título mundial. España es lo máximo”, manifestó otro fanático. Frases como éstas fueron el himno final. La razón era sencilla: España se convirtió en Campeón Mundial por primera vez.
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