Esta imagen fija de un vÍdeo en directo de BP muestra el petróleo que brota de una de las fugas de la plataforma de la compañía. LA PRENSA/AFP/BP

BP cambia estrategia para controlar vertido del petróleo en el mar

Los robots submarinos de BP retiraron ayer la campana de contención, que capturaba parte del petróleo que se escapa al Golfo de México, para reemplazarla por otra más eficiente, por lo que el crudo se derrama por ahora libremente al mar. Con el nuevo aparato, que se ajustará más estrechamente a la tubería de donde mana el petróleo, la compañía pretende controlar la práctica totalidad del vertido.

WASHINGTON/EFE

Los robots submarinos de BP retiraron ayer la campana de contención, que capturaba parte del petróleo que se escapa al Golfo de México, para reemplazarla por otra más eficiente, por lo que el crudo se derrama por ahora libremente al mar. Con el nuevo aparato, que se ajustará más estrechamente a la tubería de donde mana el petróleo, la compañía pretende controlar la práctica totalidad del vertido.

BP recibió el viernes el visto bueno del Gobierno a la operación, la cual inició ayer para aprovechar unos días de buen tiempo tras un período de mar agitado que ha dificultado las actividades de recogida del crudo. La petrolera estimó que tardará entre cuatro y siete días en tener el aparato en funcionamiento, pero alertó de que la nueva campana no se ha instalado a tal profundidad antes, lo que hace delicada la operación.

El aparato de captura que los robots han retirado fue instalado hace un mes, pero no recogía todo el crudo que sale del pozo Macondo, especialmente porque la tubería sobre la que estaba instalado presenta un corte irregular, ya que BP no logró realizar una hendidura limpia en su momento.

El Gobierno calcula que del yacimiento se derraman entre 35,000 y 60,000 barriles de petróleo al día, 25,000 de los cuales BP canalizaba hasta dos barcos en la superficie. Con la nueva campana, la compañía espera captar más de 50,000 barriles por día.

Si funciona la instalación, la nueva campana permitirá calcular finalmente el flujo real de petróleo que se ha vertido al Golfo de México en los últimos 80 días. Ese volumen será un dato clave a la hora de determinar la cantidad de dinero que deberá pagar BP para reparar el daño hecho al ecosistema y resarcir a las comunidades afectadas.

La nueva campana no supone la solución definitiva al problema, que sólo llegará cuando los pozos alternativos que BP perfora en el suelo marino intercepten a Macondo. Al mismo tiempo, la compañía prepara la conexión de un tercer barco, el Helix Producer, a otra área del pozo averiado para canalizar hidrocarburos a la superficie y espera este operativo hoy.

El derrame comenzó a raíz de la explosión, por causas aún no determinadas, y posterior hundimiento de la plataforma petrolera Deepwater Horizon, gestionada por BP, el pasado 20 de abril, un accidente en el que murieron 11 personas.

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