Luego de un mes de futbol la Copa del Mundo ha llegado a su final. Hoy en el Soccer City se cierra el telón con una final electrizante. Holanda y España se enfrentan en busca del macizo de oro en forma de trofeo, que premia la FIFA cada cuatro.
Ambas selecciones no han sido campeonas del mundo, pero sólo una romperá la austeridad para consagrarse como la mejor selección del mundo.
Por un lado, está la España que ganó en el 2008 la Eurocopa y que desde entonces se ha mostrado brillante, fiel a su estilo de juego, toque, control y precisión para realizar cada una de las jugadas.
España bajo la conducción de Vicente del Bosque realizó una excelente clasificación para el Mundial y una vez en la competencia tampoco decepcionó. A pesar del tropiezo con Suiza, la Roja se recuperó sorprendentemente en sus siguientes duelos, ganándole 2-1 a Chile y 3-0 a Honduras.
En los octavos de final, los españoles eliminaron a Portugal y en un encuentro complicado pudieron salir con el triunfo 1-0 ante Paraguay. Alemania sería la prueba más fuerte de los Del Bosque, pero lograron imponerse nuevamente, el gol de Carles Puyol los clasificó a la final, que los pone a un paso de ganar su primera Copa del Mundo.
España ha tenido muchos protagonistas, hombre por hombre tiene la capacidad técnica y táctica que consolida un equipo con bases fuertes, creatividad, proyección de campo.
Tres ejes centrales. Una línea defensiva que marca y cierra bien los espacios a su rival, en ese sector, Puyol y Gerrard Piqué son la combinación perfecta. Por el medio sector, Xavi Hernández, Andrés Iniesta y Xabi Alonso, un trío que controla y proyecta las distintas jugadas. Iniesta y Xavi en especial se combinan a la perfección para cruzar el muro defensivo del equipo oponente.
Sin embargo, la atención se centra en el goleador, David “El Guaje” Villa, quien es el máximo artillero de la competencia junto a Wesley Sneijder, de Holanda, con cinco dianas. Villa crea, habilita y define, un jugador ambidiestro que le pega a la perfección, huele la jugada del gol y no titubea en disparar.

“Toda España está pendiente de la selección. Estamos ante una cita histórica y deseamos que todo salga bien, que consigamos ganar y que todos lo celebremos cuando lleguemos a España”, son los deseos de Villa.
Es por su misma frialdad al atacar que hoy puede consagrarse en el máximo artillero en la historias de su selección, desplazando el récord de 44 tantos de Raúl González.
En otro escenario, a lo lejos, bajo los tres palos de la arquería está Iker Casillas, el obstáculo más complicado que deberá pasar Holanda.
España tiene hoy un equipo para hacerse campeón, cuenta al igual que los holandeses argumentos para alzarse con la Copa.
Sin embargo, el conjunto naranja, al mando de Bert Van Marwijk, llega a este final con números excelentes. La Naranja Mecánica no ha perdido ni un solo partido, y ha consolidado su juego de forma creciente y creativa.
Holanda terminó líder invito en su grupo, en octavos de final vencieron 2-1 a Eslovaquia, mientras que en cuartos el equipo impactó tras eliminar a uno de los favoritos del torneo, Brasil.
En semifinales no hubo sorpresas, y eliminó en un partido parejo 3-2 a Uruguay. Hoy le tarea se complica, pero está a su alcance.
El dinamismo del conjunto holandés que ha alcanzado el equipo , lo proporcionan sus dos figuras centrales, Wesley Sneijder y Arjen Robben.
Sneijder un jugador completo, de visión, un armador que posee un efectivo y potente disparo de media y larga distancia. Robben por su parte, con dos goles en la competencia, es el desequilibrante atacante que se mueve por todo el sector en busca del gol. Sus anotaciones de ambos jugadores les han abierto las puertas a Holanda hacia el triunfo.
Holanda y España prometen ser una final candente e inolvidable, pero esta noche en Johannesburgo sólo uno podrá alzar el trofeo de la Copa del Mundo.