Los fondos de la cooperación venezolana, el control institucional, y las fuerzas de choque, son los tres pilares fundamentales, que según un estudio de la organización Red Centroamericana de Centros de Pensamiento e Incidencia (laRed), sobre los cuales se asienta el gobierno de Daniel Ortega.
El estudio Crisis Financiera Mundial, su impacto económico y social en Centroamérica, publicado con apoyo de la Fundación Konrad Adenauer, es a través del cual que se analiza la situación de cada uno de los países de la región.
En el capítulo relacionado a Nicaragua, reseña el triunfo de Ortega en 2006 con un apoyo minoritario de la población, así como el fraude electoral en las elecciones municipales del 2008.
En relación a los fondos de la cooperación petrolera venezolana, cuya gestión fue privatizada, y que opera “bajo el control directo de organizaciones ligadas al FSLN”, el estudio estima que “para el tamaño de la economía nicaragüense estos recursos tienen un peso considerable y alimentan un nuevo y poderoso grupo económico cuyo núcleo es la familia Ortega”.
También señala el estudio que en 2009 esos ingresos se estiman fueron de casi 300 millones de dólares. Mientras que en 2008 el monto de esos recursos fue de 456 millones de dólares.
Estas cifras son equivalentes a más del 40 por ciento de los ingresos tributarios de ese período.
RÉGIMEN AUTORITARIO
El mismo refiere que el control institucional, considerado el segundo pilar y que es resultado del pacto establecido en 1999 entre Ortega y el ex presidente Arnoldo Alemán, le ha permitido al primero controlar la Corte Suprema de Justicia, la Fiscalía, así como la Contraloría General de la República, la Procuraduría de Derechos Humanos y en buena parte la Asamblea Nacional.
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“Desde este control ha podido afianzar gradualmente un régimen de clara orientación autoritaria, que utiliza las instituciones y las leyes al arbitrio de los designios del Ejecutivo”, señala el documento.
PANDILLAS, FUERZAS DE CHOQUE DE ORTEGA
“El tercer pilar son las fuerzas de choque formadas, principalmente, por sectores marginales y de tipo delincuencial, que son utilizadas como mecanismos de represión y control social frente a quienes se oponen al régimen”, señala el texto.
El documento indica que entre las víctimas de las acciones de esas fuerzas de choque que actúan impunemente, destacan las organizaciones de la sociedad civil, defensoras de las mujeres y periodistas de los medios de comunicación.
GOBIERNO NEOLIBERAL
De acuerdo con el análisis efectuado sobre Nicaragua, en torno al tema salarial, cambiario, comercial, financiero y crediticio, el gobierno de Ortega ha mantenido “las mismas políticas económicas neoliberales de gobiernos anteriores”, que tantas veces ha criticado.
Y ejecuta un programa del Fondo Monetario Internacional (FMI) con respaldo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial (BM), con consecuencias de un marcado deterioro de los índices de desempleo e ingreso, mientras la pobreza, atraso y desigualdad social siguen agravándose. Pero estiman que Ortega ha logrado preservar el apoyo de sus bases con una permanente campaña de agitación y propaganda, y el impulso de programas asistencialistas.
En abril del presente año un reporte oficial del Banco Central de Nicaragua indicó que alrededor de 42 mil nicaragüenses perdieron su puesto de trabajo el año pasado, cuando la economía nacional cayó 1.5 por ciento.
PENSAR EN AGENDA COMÚN
Jonathan Menkos, del Instituto Centroamericano de Estudio Fiscal, miembro de laRed, estimó que la inseguridad que se refleja en los países del área “es el resultado de una inseguridad humana histórica”, que no le permite a la población el acceso a la salud, educación, a la protección social y al empleo digno.
“Al final de cuentas convierte a los países en un terreno llano para todo ese tipo de crimen organizado y delincuencial”, sostuvo Menkos, quien es del criterio que las instancias gubernamentales tienen un gran reto. “Los cuatro países que estamos al norte de Centroamérica tenemos grandes retos para intentar converger a los niveles de desarrollo humano de Costa Rica y Panamá, y a partir de ahí empezar a pensar en una agenda común, que permita la lucha contra ese tipo de inseguridades, que va más allá de la inseguridad que puede dar el hambre o la ignorancia en que vive una buena parte de la población” , dijo Menkos.
El ex vicepresidente de Guatemala y coordinador de laRed, Eduardo Stein, dijo que aunque entre el Norte y Sur de la región existen diferentes realidades sobre los hechos de violencia, que es mayor en los primeros, los seis países del área sirven como corredor del crimen organizado. Agregó que el crimen organizado busca en los países de la región espacios de impunidad, donde puedan operar sus negocios ilícitos sin ningún impedimento de la ley.
“No hay salud política, ni salud económica posible en nuestros países, si no resolvemos la amenaza que el crimen organizado representa para América Central”, dijo Stein.
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