Los fanáticos de Alemania fueron una amplia mayoría en el hotel Crowne Plaza, en donde se vivió un buen ambiente durante el duelo de semifinal entre el equipo germán y el español, que al final fue el ganador.
Minutos antes comenzaron a llegar los fanáticos de Alemania, pero ciudadanos nicaragüenses, pues se ausentaron los verdaderos ciudadanos alemanes, al igual que los españoles.
Las camisetas, bufandas y las caras pintadas con la bandera de Alemania dieron colorido, mientras se veía a un solo hombre con la camiseta roja de España.
- Tras concluir el partido, una mujer mayor que llegó con su familia, esposo, hijo, nuera y nieta, y que vestía la camiseta alemana junto a una bufanda del equipo, se lamentaba del resultado y recordaba al pulpo Paul.
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Eran pocas las personas que celebraban las repetidas arremetidas españolas, mientras eran más las voces que se escuchaban cuando se dieron los ataques de Alemania, aunque fueron las más veces que se levantaron sorprendidos por alguna llegada española.
Así transcurrió la primera mitad del encuentro, con momentos emocionantes con los intentos de los equipos.
La segunda mitad siguió igual, con los múltiples toques españoles, los intentos de contragolpe alemanes y la gente con la sed de gritar gol.
Después de tantos ataques llegó el gol de Carles Puyol, que hizo celebrar a los pocos seguidores de España en la sala y empezó a preocupar a aquellos nicaragüenses que sentían una afinidad por Alemania.
Un hombre, de unos 30 años, celebró efusivamente el tanto, mientras que la mujer que lo acompañaba y estaba sentada a su lado simplemente guardó silencio, pues eran una pareja dividida por su preferencia de equipo.

Este gol dio además más intensidad al juego y mayor emoción a los que lo veían, pues el ataque era más constante por el lado alemán, mientras que los españoles tampoco bajan la guardia en su defensa y ofensiva.
Un disparo de Miroslav Klose hizo ponerse de pie a los seguidores alemanes, quienes incluso empezaron a celebrar, pero la atajada de Iker Casillas hizo que el festejo cambiara de bando.
Los minutos pasaban y el ofensiva alemana siguió en busca del gol que nunca llegó, al final la mayoría salió lamentando la derrota alemana.
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