España, con todo mérito

La España que se ha vuelto la referencia del futbol mundial, gracias a su magistral toque y su precisión de movimientos, guardó su brillo para el momento cumbre de su actuación en Sudáfrica, y sacó a Alemania de la carrera por el título, al superarla en todo, a pesar que el marcador señale sólo un gol de diferencia.

Edgard Rodríguez C.

La España que se ha vuelto la referencia del futbol mundial, gracias a su magistral toque y su precisión de movimientos, guardó su brillo para el momento cumbre de su actuación en Sudáfrica, y sacó a Alemania de la carrera por el título, al superarla en todo, a pesar que el marcador señale sólo un gol de diferencia.

De esta forma, España ganó el juego más importante de su historia hasta el momento y quedó lista para intentar un paso más en su pretensión de alcanzar la gloria, cuando se mida a Holanda este domingo en Johannesburgo, con el título de la Copa Mundial en juego, que dará un ganador inédito entre estos dos clubes europeos.

Aunque ya había vencido a Alemania en la final de la Eurocopa del 2008, España estuvo ayer aún más grandiosa ante una tropa germana de mayor fortaleza y profundidad que la enfrentada en Viena, donde los ibéricos se alzaron con un triunfo 1-0, gracias a gol de Fernando Torres. Estos germanos jugaron mejor y llegaron como favoritos al partido de ayer.

Pero fiel a su estilo, España se dedicó a tocar y tocar, en busca del momento preciso para el zarpazo. Tuvo control del balón y del medio campo e impuso el ritmo al juego, que en más de una ocasión sacó de balance a los alemanes, cuyos esfuerzos se vieron diezmad os constantemente, mientras España se volcaba hacia el frente, aunque en instantes le faltó profundidad.

Y finalmente, después de tocarle las barbas a los germanos y permear su defensa con más continuidad, llegó el momento cumbre del partido, cuando a balón parado, y tras tiro de esquina de Xavi, Puyols dio el cabezazo que entró como estocada en el corazón de los teutones, que ya no pudieron reaccionar con el vigor inicial, a pesar que se resistían a bajar los brazos con el tiempo en contra.

A España le falta un triunfo para alzar la copa del Mundial, pero ayer pasó la probable más exigente prueba que tenía en su camino al título. Alemania aventajaba a España en historia y en presente. El nivel mostrado en Sudáfrica por los germanos era superior a todos los equipos, pero los ibéricos supieron crecer cuando las circunstancias lo requerían y elevaron su nivel, hasta empequeñecer a sus oponentes de turno.

A esta España de magistral coordinación, casi perfecta en su sentido del anticipo, que busca el espacio y si no lo tiene, lo fabrica, que insiste en ofrecer un buen espectáculo, sin descuidar el marcador, y que está hambrienta de gloria, no hay Holanda que la detenga. Después de vencer a Alemania, los ibéricos llevaron su moral a la cima y no será fácil bajarlos de ahí, a donde han llegado con todo el mérito del caso.

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