Aún bajo la lluvia, más de 60 miembros de la Unidad Humanitaria de Rescate del Ejército de Nicaragua recorrieron ayer el barrio Laureles Norte, donde armados de abate continúan en la lucha contra el dengue, declarada por el Sistema Local de Atención Integral en Salud (Silais).
Durante la mañana los miembros de la unidad también recorrieron el Anexo de Villa Libertad, el barrio Simón Bolívar y Villa Reconciliación como parte del acompañamiento que le brindan a los brigadistas de la III Jornada de Abatización, en los barrios de mayor peligrosidad de la capital.
“En cuanto a los avances, llevamos buen ritmo según lo planeado por el Silais-Managua, pensamos cumplir con el plan que tenemos diseñado y éstos son lugares que hay escasez de agua, por lo tanto las personas acumulan bastante agua y eso permite que se den los focos de criaderos”, señaló el mayor Adán López, jefe de la brigada de Ejército.
Además de aplicar el abate en los recipientes de agua limpia; los militares también han tenido que ayudar a limpiar los patios y destruir los criaderos que se están formando en botellas, cáscaras de huevo e incluso bolsas plásticas. “En la mayoría de las casas hay basura acumulada”, señaló uno de los miembros del Ejército, quien prefirió omitir su nombre.
ZANCUDOS INSOPORTABLES
Mayra Juárez, al igual que todos los habitantes de este barrio, vive en calles sin cunetas ni pavimento. Cuando caen las lluvias, además de lodo, se forman charcas que hacen impenetrable la zona y la convierte en un potencial foco de criaderos para el mosquito del dengue.
“Los zancudos aquí están terribles, aquí hay bastantes; cuando ya son las seis de la tarde es zancudero el que hay; e incluso en el día se alborotan”, expresó. A Juárez, la iniciativa de la abatización le parece excelente, pero recomienda a las autoridades sanitarias que también lleguen a fumigar para matar al mosquito que está volando.
También hizo un llamado a la Alcaldía de Managua para que le dé mantenimiento a las calles y busque cómo eliminar tres basureros ilegales que se encuentran en las cercanías del barrio y que también están produciendo criaderos de zancudos y moscas.
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