Las piezas arqueológicas de barro muchas veces son trasladadas de contrabando por puntos ciegos, por lo que el Estado profundizará los controles. LA PRENSA/ARCHIVO

Más control al patrimonio

Con la creación de un nuevo departamento en el Instituto Nicaragüense de Cul tura, en el que participa la Policía Nacional, las autoridades pretenden profundizar los controles para incidir en el tráfico ilícito de bienes de patrimonio histórico.

Con la creación de un nuevo departamento en el Instituto Nicaragüense de Cul tura, en el que participa la Policía Nacional, las autoridades pretenden profundizar los controles para incidir en el tráfico ilícito de bienes de patrimonio histórico.

El comisionado Edgard Gutiérrez, de la Dirección de Investigaciones Económicas (DIE), de la Policía Nacional, expresó que el propósito es “el endurecimiento de las medidas para preservar, conservar y proteger nuestro patrimonio histórico”.

[doap_box title=»Copas de iglesia de Moyogalpa circuladas» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
  • Aunque el comisionado Edgard Gutiérrez no mencionó cuántos casos de objetos robados en Nicaragua están circulados hasta ahora ante la Policía Internacional (Interpol), expresó que recientemente han sido informados de la recuperación en Italia de lo que podría ser una pieza arqueológica nicaragüense.
Y mantienen circulado actualmente un par de copas, cuyo valor histórico es más de cien años, que fueron robadas de la iglesia de Moyogalpa, en Rivas.

A finales de junio la agencia EFE publicó que en Costa Rica se presentó la llamada lista roja de Centroamérica y México.

Y en ella se presentaron fotos e información de 110 objetos arqueológicos precolombinos de oro, jade, hueso, conchas, cerámica y piedra, así como otros de la época colonial y republicana como pinturas, esculturas, documentos y objetos de plata y oro, especialmente religiosos.

[/doap_box]

En esto, dijo Gutiérrez, incluyen piezas arqueológicas, así como objetos de arte y valor histórico.

“Nosotros no escapamos (al problema) en la región, pero no es alarmante; a la medida que vamos avanzando, las medidas se van tensionando”, expresó el funcionario policial.

Explicó además que en toda la región “enfrentamos casi los mismos problemas”, pues así lo reconocieron en un reciente encuentro efectuado en Bolivia, donde se abordó el tema.

En Nicaragua, en particular, manifestó que enfrentan lo que se conoce como “el guaquerismo”, que no es más que excavaciones ilegales en sitios arqueológicos, para lo que las personas que se dedican a esta actividad no utilizan ninguna técnica y lo que hacen en su mayoría es destruir las piezas.

OBTIENEN IMPORTANTES GANANCIAS

Estas piezas de barro son adquiridas por personas que se hacen pasar como coleccionistas, que internamente las adquieren a precios ridículos, como 100 córdobas por cada una, pero en el extranjero, sobre todo Europa, las venden a entre 600 dólares y mil dólares.

A la fecha la Policía mantienen mucho control en el aeropuerto internacional de Managua y las fronteras, por donde los traficantes intentan sacar las piezas como si se tratara de cerámica contemporánea, por lo que previo a la salida de estos objetos, los revisan debidamente especialistas del Instituto de Cultura.

No obstante, en lo que va del presente año la Policía no ha realizado ninguna ocupación.

“Todos los intentos que han hecho por sacarlos por el aeropuerto siempre han chocado con nuestras medidas”, indicó Gutiérrez, tras referir que es por ello que los traficantes buscan puntos ciegos para realizar el contrabando.

Según Gutiérrez, los traficantes han utilizado hasta el servicio de correo para sacar piezas del país.

Gutiérrez mencionó que toda denuncia de robo de objeto arqueológico o histórico es circulado por esa institución a nivel internacional, a través de Interpol.

Los últimos dos casos de posesión ilegal de piezas arqueológicas detectados por la Policía ocurrieron en mayo pasado en el Reparto San Juan, donde un ciudadano italiano-nicaragüense tenía en su poder 172 piezas arqueológicas. Y en Jinotepe, donde fueron recuperadas 748 piezas, de las cuales 112 eran réplicas. La mayor parte estaban semidestruidas, en condiciones no aptas.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí