Tomado de El Mundo.com.sv
Un ex militar salvadoreño testificó ante la Audiencia Nacional de Madrid, España, en el proceso que se lleva contra otros ex militares por la muerte de los sacerdotes jesuitas y sus dos empleadas, Julia Elba Ramos y la hija de ésta, Celina Meredith Ramos, de 13 años, conocido como el “caso Ellacuría”.
Éste explicó, según fuentes cercanas al proceso, que la matanza del 16 de noviembre de 1989 había sido planeada por las más altas esferas de un cuerpo castrense con un currículo repleto de violaciones a los derechos humanos.
El testigo también habló de algo menos conocido: tras la masacre, cuando llevó al Estado Mayor una maleta con pertenencias de los jesuitas asesinados para entregársela a un superior, telefoneó el entonces presidente salvadoreño, Alfredo Cristiani, y se interesó por la matanza.
Una llamada de ese tipo, saltándose la cadena de mando, podría denotar que el rol de Cristiani fue más allá del encubrimiento, permitiendo así que el juez Eloy Velasco, que instruye la causa, le incluya junto a otros 14 denunciados, todos militares retirados, por la matanza en la residencia de la Universidad Centroamericana (UCA).
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