CORRESPONSAL/ ESTELÍ
Es tan grande la terquedad del gobierno de Daniel Ortega que ni siquiera escucha a la Constitución Política de Nicaragua, “que es el reglamento fundamental para que esto pueda funcionar como nación”, y eso podría generar un clima de violencia, advirtió ayer monseñor Juan Abelardo Mata Guevara, Obispo de la Diócesis de Estelí.
Monseñor Mata, quien también es vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, dijo que con las acciones del Gobierno, que cada vez se sale del camino de la institucionalidad, Ortega está desacreditando al país.
“Es una pena para la nación nicaragüense, porque cerramos espacios y el único espacio que va quedando es la violencia, como lo han repetido muchas veces monseñor (Jorge) Solórzano y monseñor (Leopoldo) Brenes, porque cuando unos líderes no escuchan al pueblo lo único que provoca es la desesperación, que es muy mala consejera”, advirtió Mata.
Afirmó que se ha reunido con campesinos de la zona Norte, quienes manifiestan inconformidad por la falta de respuestas a los problemas que enfrentan.
OPOSICIÓN HA HECHO POCO
Sobre la función de la oposición, el Obispo de Estelí dijo que es muy poco lo que ésta ha hecho, aunque considera positivas las gestiones por la unidad de los liberales, en las que él participó como mediador.
Mata explicó que ya está fuera de esas negociaciones, que también buscaban un plan de nación, porque quedaron los acuerdos para la unidad de las facciones liberales que podría concretarse el próximo 11 de julio.
Sin embargo, el religioso mostró dudas de que la oposición liberal dé ese paso el próximo 11 de julio, porque la unidad que han alcanzado hasta hoy es bastante frágil y está bombardeada por los caprichos de algunos líderes, a quienes responsabiliza de lo que está sucediendo hoy en el país.
Sugirió, por tanto, que los partidos se abran a nuevas perspectivas y nuevos rostros, indicando que las elecciones primarias interpartidarias son viables para escoger a un candidato de consenso.
CRITICA A RELIGIOSOS
Sobre algunos religiosos, que se supone han sido atraídos por el gobierno de Ortega, monseñor Mata comentó que “uno como pastor se debe a todos los sectores, pero el deberse a todos los sectores no implica que uno se vuelva perro mudo y dejar de señalar lo que tiene que señalar”.
“Insisto, de parte nuestra como pastores, el callar, el dejar de hablar so pretexto de paz y unidad, es una falsa paz y una falsa unidad Pleno derecho tienen todos como ciudadanos (de adoptar una posición), pero como pastores deben tener en cuenta el bien común y no el bien de un grupo o de un partido”, enfatizó el obispo.
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