- EXIGEN AUDITAR A ENACAL
Además, asegura que esa reforma contempla aplicar un subsidio cruzado, que implica que los usuarios que consuman mucha agua paguen más por ese servicio, al igual como sucede con el servicio de energía eléctrica, que permite que los abonados que consumen menos paguen menos.
Sin embargo, el parlamentario asegura que no ha tenido colaboración de los directivos de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) e INAA.
Nosotros creemos que aquí debe de haber un subsidio cruzado. Calculamos que 400 mil viviendas a nivel nacional puedan tener un consumo menor de 10 metros cúbicos al mes, y éstos son los que tienen que ser subsidiados. Los que vayan en rango de 10 a 50 metros cúbicos tienen que pagar lo justo, y los que consuman arriba de 50 metros cúbicos debe ser con un pago diferenciado, afirma el diputado Núñez.
Debido a que las autoridades de Enacal no brindan informes anuales a los diputados de la Asamblea Nacional y menos a las organizaciones de consumidores, los representantes de esos organismos exigen a los directivos del INAA que realicen una auditoría sobre las gestiones que realiza la empresa aguadora y otra auditoría sobre la correspondencia de la tarifa con el cobro.
Atiendan nuestra propuesta que desde años la estamos planteando, una auditoría tarifaria y una auditoría operacional. La tarifaria consiste en hacer una revisión de cómo están aplicándose las tarifas y los diferentes bloques de consumo que tiene la estructura tarifaria, y la auditoría operacional consiste en valorar el grado de cumplimiento de ejecución, demanda Róger Monterrey, presidente de Acugra.
Jorge Rooseess, coordinador de Políticas Públicas de la Red Nacional de Defensa de los Consumidores, también insiste en que el ente regulador debe hacer un estudio de eficiencia de la empresa.
Róger Lacayo, vicepresidente de Acodema, recuerda que la simbiosis de la cobertura del agua potable con los cobros mejorará cuando Enacal entienda que hay que tomar en cuenta a la población.
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Asimismo, a través de la Ley de Acceso a la Información Pública (Ley 621) intentamos obtener con Enacal e INAA la cantidad de reclamos recibidos por ambas instituciones estatales en el año 2009 y en el primer trimestre de 2010, los tipos de reclamos, la cantidad de resoluciones a favor de los usuarios y la explicación sobre cómo los usuarios pueden realizar sus trámites administrativos.
Igualmente ni la empresa aguadora ni el ente regulador del agua dieron respuestas.
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Nery García
I Entrega
ESPECIAL PARA LA PRENSA
Son las 12:47 de la madrugada. Alguien enciende una luz tenue y abre la puerta de una casa humilde y esquinera del barrio Blanca Segovia, al sur de Managua. Es un señor de tez morena, viste short y sin camisa, aparenta unos 40 años y se atreve a desafiar a los delincuentes que acechan en la noche para saciar literalmente su sed y la de su familia.
Todas las madrugadas se levanta después de medianoche y revisa la tubería instalada en un hoyo que él excavó frente a su casa hace algunos años.
“Ese hueco mide unos dos metros de profundidad”, dice el hombre y explica que también sus vecinos hicieron excavaciones porque el agua ni siquiera se asoma por las tuberías que entran a sus casas, debido a que la presión no es suficiente.
Al frente de la casa del señor se encienden las luces de otra vivienda. Es su hermana, Johanna Gómez, de 44 años, quien se acerca y se mete al agujero, conecta una bomba eléctrica que le permite “bombear” el agua que sale del tubo hasta su casa por medio de manguera.
“Esto es todos los días (recoger agua en la madrugada) y tenemos años de estar así, yo creo que si son 10 es poquito”, relata. Ella pertenece al ejército de nicaragüenses que no tiene acceso al servicio de agua potable en su hogar.

En promedio se estima que a nivel nacional, por cada 100 habitantes, al menos 23 no tienen servicio de agua potable en sus casas, según cifras oficiales.
Es decir, alrededor de un millón 380 mil habitantes no cuentan con ese servicio en sus hogares, según datos de la Comisión Nacional de Agua Potable y Saneamiento (Conapas) y del último Informe Presidencial presentado el nueve de junio reciente en la Primera Secretaría de la Asamblea Nacional.
A nivel urbano, el Informe Presidencial precisa que el 85 por ciento de la población tiene cobertura del agua potable. En Managua, la estatal Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) publica un mapa en su sitio oficial (www.enacal.com.ni) en donde expone que cerca de la mitad de los capitalinos ubicados en el centro de la ciudad y en algunos barrios costeros reciben entre 17 y 24 horas del servicio.
Enacal también asegura que la otra mitad de la capital, sobre todo en la zona alta, recibe entre ocho y 13 horas diarias; y unos pocos lugares entre tres y siete horas. Sin embargo, algunos habitantes de los barrios señalados en el mapa afirman que el tiempo que reciben agua en sus grifos es mucho menor al que asegura la empresa.
MENOS HORAS DE COBERTURA
Doña Vilma Briceño, de 78 años, vive en el barrio San Judas desde 1960. Recuerda que después del terremoto de 1972, que destruyó gran parte de la capital, les instalaron el servicio de agua potable y en ese entonces era continuo.
Ahora el líquido llega a los grifos menos de nueve horas diarias, a pesar que Enacal dice que reciben diez en esa zona. “Hace diez años para acá sólo no dan agua desde las ocho de la noche a las cinco de la mañana”, afirma la señora.
Al igual que en San Judas, Enacal señala en el mapa que en Colinas del Memorial Sandino el servicio es de diez horas, pero Tatiana Chávez, habitante de ese lugar, asevera que lo único cierto es que el agua no llega a una hora fija.
“A veces hay agua en la tarde, a veces hay problemas a veces hasta en la noche. Muchas veces me he quedado sin agua porque me levanto a las cuatro a llenar, pero si el pozo se fregó, ya me quedo sin agua desde el día anterior”, refiere.
En el Instituto Nacional Primero de Mayo, de la colonia del mismo nombre, hay mil 369 estudiantes y los cortes de agua se hacen presentes desde que sale el sol hasta que se oculta. “Los vigilantes del centro trabajan por turno y el que está en la noche se encarga de poner la llave, llenar todos los recipientes de agua y en esa medida hemos ido dando respuesta a la población estudiantil”, explica la directora del instituto, Josefa Mayorga.

Unos cuantos kilómetros más al Este de esa colonia, en la escuela Óscar Omar Téllez Sánchez, ubicada en el barrio Manuel Fernández, los estudiantes no logran saciar su sed en el receso.
“El agua se va a partir de las 10 de la mañana y si nosotros no estamos preparados para almacenarla sería que los alumnos aguantaran sed el resto del día, tanto en la mañana como en la tarde”, dice el profesor Aldo Beltrán.
EN LOS DEPARTAMENTOS ES PEOR
Veintisiete kilómetros al Sur de Managua, en el histórico barrio indígena de Monimbó, ubicado al Sur de Masaya, decenas de familias no reciben agua potable ni de día ni de noche.
Las lluvias de invierno son una bendición y muchos aprovechan para llenar sus recipientes, aunque tienen que salir en busca de agua potable a varias cuadras de sus hogares, yendo hacia el centro de la ciudad, donde se las regalan o en el peor de los casos la compran.
“Tenemos aproximadamente dos años que no nos viene agua. Nosotros vamos a comprarla aquí en (la comunidad) Quebrada Honda, que está a tres kilómetros”, narra Milton Pavón, oriundo de Monimbó.
Agrega que cada barril cuesta diez córdobas. “Nosotros vamos (a comprar) a veces tres veces a la semana, prácticamente son 15 barriles el consumo”, asegura.
Eso significa que Pavón desembolsa 600 córdobas mensuales por los 60 barriles que consume.
Esos 60 barriles con agua equivalen a 12 metros cúbicos. Si Enacal le brindara el servicio de agua potable le cobraría 58.20 córdobas por la entrega de ese líquido, tomando como referencia la tarifa domiciliar para los departamentos, que es de cuatro córdobas con 85 centavos, según se precisa en la tabla de tarifas indexadas a junio de 2006.
En otras palabras, Pavón pagaría 10 facturas con el dinero que gasta en la compra del agua de un mes.
La ex presidenta de Enacal, Ruth Selma Herrera, asegura que durante su gestión (enero de 2007 a abril de 2010) mejoraron e instalaron 81 nuevos sistemas de agua potable, de los cuales 25 fueron en Managua.
“En estos tres años que estuve en Enacal nosotros calculamos que se le mejoró el servicio a un millón de personas”, afirma Herrera.
Sin embargo, en el interior del país las autoridades de Enacal reconocen que el desabastecimiento de agua potable es muy grave, sobre todo en las Regiones Autónomas del Atlántico Norte y Sur. Las redes de distribución son insuficientes. En Bluefields, cabecera de la RAAS, el servicio de agua potable tiene altos costos de operación y en la RAAN los cortes de energía son continuos, lo que afecta el bombeo del agua potable.
Eso se lee en el informe que los directivos de Enacal presentaron en marzo del año 2009 a los diputados de la Comisión de Infraestructura de la Asamblea Nacional.
Precisan que en Estelí, Nueva Segovia, Madriz, León, Chinandega, Río San Juan, Carazo, Granada, Rivas, Masaya, entre otros lugares, la situación es crítica. Eso porque hay fallas de energía que afectan los equipos de bombeo, el crecimiento desordenado de la población y no hay inversión.
SIN AGUA Y ELEVADOS COBROS
Las organizaciones de consumidores reportan que Enacal no sólo no entrega un servicio continuo a como lo establece el artículo cuatro del Reglamento del Servicio al Usuario (RSU), sino que también hacen cobros muy altos, los cuales no se corresponden con lo que consumen los pobladores.
En la colonia Rubenia, Gloria Obregón es una de los 15 mil usuarios capitalinos que Enacal le hizo cambios de tarifa domiciliar a residencial, lo que implicó un aumento del 60 por ciento en su factura por el consumo de cada metro cúbico de agua potable que recibe en su casa, sin incluir el cargo fijo, alcantarillado sanitario y tratamiento de aguas residuales.
Obregón tiene un consumo promedio al mes de agua potable de 40.7 metros cúbicos (203.5 barriles). En noviembre de 2007 tenía tarifa domiciliar, según se lee en la misma factura, y por ese consumo de 40.7 metros cúbicos le cobraron 192.51 córdobas, pero desde hace varios meses el costo por ese mismo consumo incrementó a 308.56 córdobas, es decir, 116.05 córdobas más caro.
El diputado presidente de la Comisión de Infraestructura, Eliseo Núñez, prometió que en los próximos días convocaría a la presidenta de Enacal, María Acevedo Gutiérrez, y a las autoridades de INAA, con el propósito de acordar una solución al problema de cobertura y tarifa del agua potable.
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