Éste es el momento cumbre del partido que Holanda le ganó ayer 2-1 a Brasil, con el que los suramericanos quedaron fuera del Mundial de Futbol Sudáfrica 2010. Después de un disparo del holandés Wesley Sneijder, el arquero brasileño Julio César salió a parar el balón, pero a su esfuerzo se antepuso un cabezazo de su compañero Felipe Melo (justo debajo del portero), lo que apuró el ingreso de la bola al arco de Brasil, para un autogol que provocó un empate 1-1. A partir de ese momento Brasil quedó aturdido y le resultó imposible sujetar a la Naranja Mecánica, que a través del mismo Sneijder anotó el gol de la ventaja, para el 2-1, que entró como puñalada en el corazón brasileño. Ver Suplemento Sudáfrica 2010
LA PRENSA/AFP/THOMAS COEX