CORRESPONSAL/ NUEVA GUINEA
Personas desconocidas aprovecharon que la dueña estaba detenida para regar gasolina a una vivienda y prenderle fuego sin importarles las consecuencias, según dijo la propia afectada la tarde del martes.
Blanca Lilliam Cantillano Rocha, de 40 años, buscaba ayuda en Nueva Guinea, como ropa para cobijar a sus cuatro niños que están a la intemperie, tras el incendio de su casa.
“Estamos sin comida, sin dinero y sin ropa, ahora esperamos que las autoridades investiguen a profundidad a los autores que incendiaron mi casa”, sostuvo la mujer que ayer salió libre.
La afectada dijo que sus pérdidas superan los 50 mil córdobas, pues las llamas redujeron a cenizas, televisores, camas, cocina, DVD, ropa y zapatos.
Cantillano fue detenida el lunes para someterla a una investigación, luego que en su casa resultó lesionado, en la mano derecha cabeza y cuerpo, su ex cónyuge Ramón Lira, quien se recupera en el hospital de Juigalpa.
Lira llegó en horas tempranos del domingo y amenazó de muerte a todos los presentes, incluyendo a los cuatro hijos que procreó con Blanca.
La mujer interpuso la denuncia esa misma tarde, sin embargo, la Policía no hizo nada y el furioso hombre regresó a las siete de la noche, por lo que todos salieron corriendo.
Sin embargo, Eddy Centeno, trabajador de Cantillano y quien se encontraba en la casa en ese momento, se quedó y cuando Lira entró a la casa y levantó una arma éste se la bajó de un machetazo, según dijo Blanca Lilliam.
La afectada dijo que los supuestos autores del incendio “son los mismos hijastros míos; estoy segura, pero ahora quiero ver actuar a las autoridades”.
Blanca buscó a la Comisaría de la Mujer, pero no la encontró.
“Sólo me puede salvar una investigación independiente de la Comisaría de la Mujer”, se lamentó Cantillano tras el incendio.
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