Eddy Medrano, director general de Servicios Aduaneros (DGA), creó un monopolio en el país al conceder a una cooperativa de transporte el control total del servicio de formularios de Declaración de Mercancías para el Tránsito Aduanero Internacional Terrestre (DTI) y los “marchamos” (sellos de seguridad).
Medrano emitió la Circular Técnica CT/254/2009 el 29 de diciembre de 2009, en la cual establece que a partir del primero de febrero de 2010 “se autoriza únicamente a la Cooperativa de Transporte de Carga (Cootracar, R.L.)” para elaborar el formulario DTI, dándole la exclusividad de imprimirlos y tramitarlos electrónicamente, además de cobrar por ellos cinco dólares.
Con esa decisión dañó a la Federación de Transportistas de Carga de Nicaragua (Fetracanic), a la que la circular le cancela la autorización como prestadora de los mismos servicios que ostentaba desde el 2005.
LA PRENSA buscó la versión del director general de la DGA, Eddy Medrano, pero éste no quiso responder.
- El tesorero de Cootracar, Rigoberto Mendoza, expresó que como cooperativa se ganaron el derecho de ser quienes formulen y emitan los DTI y los sellos de seguridad al transporte de carga terrestre.
Yo no lo entiendo como un monopolio, sino que es algo que la Asociación de Transportistas Nicaragüenses se ganó en el gobierno de don Enrique Bolaños. No sé por qué a Fetracanic le habían dado parte, que diera el servicio al transportista, dijo Mendoza.
Sobre los 31 mil marchamos que reclama Fetracanic, Mendoza negó que los tengan, pero reconoció que a la cooperativa se le ha incrementado la demanda entre 20 y 30 por ciento.
La disputa entre ambas asociaciones es abordada por la Cámara de Comercio de Nicaragua (Caconic). Eduardo Fonseca, directo ejecutivo, dijo que están mediando para lograr un acuerdo y afirma que en la DGA existen problemas que afectan al comercio.
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El director de la DGA violenta normas legales nacionales e internacionales que regulan el comercio, pero además se pone por encima de fallos de los tribunales de justicia de Nicaragua que le han ordenado suspender ese acto y mantiene vigente su circular técnica.
La Sala Civil Uno del Tribunal de Apelaciones de Managua (TAM), por medio de cédula judicial del 11 de marzo de 2010, notificó al director de la DGA, Eddy Medrano Soto y al ministro de Hacienda y Crédito Público, Alberto José Guevara Obregón, que se dio “ha lugar a la suspensión de oficio recurrido” por el amparo presentado por Fetracanic en contra de la circular.
Ese fallo lo ratificó la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, el 21 de mayo de 2010, y ordenó cumplirlo porque viola la Ley 265, que establece el Autodespacho para la Importación, Exportación y otros Regímenes de Nicaragua y el Código Aduanero Centroamericano (Recauca).
LOS DAÑOS
Suponen daños económicos para Fetracanic que ascienden, durante los cinco meses de inactividad por impedimento de la DGA, a más de 1 millón 565 mil córdobas.
“No sé qué arreglo hicieron con el director de Aduanas, pero él (Medrano) creó un monopolio al nombrar a una (cooperativa) y sacaron del juego” a otra, dijo José Francisco Guerra, tesorero de Fetracanic.
Sostuvo que al reclamar al director de Aduanas, éste “nos salió con el cuento que todas las cooperativas de Managua habrían nombrado a Cootracar como la única para hacer estos despachos”.
Guerra afirma que esa reunión no se dio y “jamás hubiésemos respaldado algo ilegal que nos dañaría”.
Fetracanic ha mantenido a los 60 empleados directos que tiene en los puestos fronterizos, con “las reservas económicas que disponía la Federación”, pero éstos perderían sus trabajos el próximo mes, porque ya no cuentan con recursos.
“Nos llevan a la quiebra, siendo el daño mayor porque los empleos indirectos que nosotros creamos son entre 300 y 350, entre lavadores de camiones, tramitadores, los comedores y otros”, estimó.
Enrique Garay, presidente de la Federación, afirmó que la DGA también les causa daños económicos porque permitió a Cootracar el uso ilegal de mercancía, propiedad de Fetracanic.
BUEN NEGOCIO
Acusaron a la DGA de retenerles 31 mil marchamos que Fetracanic importó de Dinamarca. “Y si queremos obtenerlos tenemos que comprarlos a Cootracar y ella no es la dueña, tenemos las pruebas del pago de la compra y de los impuestos”, afirmó Guerra.
Cada marchamo, o sello de seguridad que se coloca al furgón que transporta mercancía en territorio nicaragüense, cuesta cinco dólares. La DGA recibe un dólar por cada uno. Pero como Cootracar tienen exclusividad en el servicio elevó el precio a 7.50 dólares.
La DGA favoreció con un gran negocio a Cootracar, porque el pago de los 5 dólares por cada DTI lo entrega el dueño de la mercancía directamente a la cooperativa.
Se estima que por día existe un promedio de despacho de 450 furgones con mercancías en tránsito que pasan por la frontera de Peñas Blancas, y 600 por El Guasaule. Significa que Cootracar percibe ingresos diarios por unos 5,250 dólares por emitir los DTI.
Los directivos de Fetracanic afirman que la exclusividad a Cootracar provoca daño al comercio y al transportista de carga, porque muchos se han quejado de atrasos en el trámite.
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