No pudo ser peor el castigo para Inglaterra. Alemania los aniquiló y fue superior en Bloemfontein, para clasificarse a los cuartos de final de la Copa del Mundo. La producción ofensiva se reactivó para los germanos, cuatro goles a uno, que dejó por sentado que esta Alemania al mando Joachim Löw cuenta con todos los requisitos para apoderarse de la corona.
Los alemanes habían anunciado el gol desde los primeros minutos, con la entrada de Mesut Oezil, pero David James logró desviarlo con su pierna derecha, luego aparecería Miroslave Klose, quien aprovechó el centro, logra burlar a los defensas John Terry y Matt Upson, para finalmente doblegar a James y poner en ventaja a los alemanes al minuto 12.
La tropa al mando de Löw se mostraba más ordenada en el ataque y con concepciones más claras para concretarlas. Fue justo cuando reapareció Lukas Podolski para anotar el segundo tanto a los 32 minutos. La jugada concebida inteligentemente que generó Klose desde la banda derecha para centrar a Thomas Müeller, pero éste buscó a Podolski en el sector izquierdo y el delantero alemán respondió a la altura, el gol.
Sin embargo, el conjunto inglés reaccionó en los últimos minutos de la primera parte, encontrando el marco por medio del tiro libre que cobró Steven Gerrard y que logró cabecear Upson al minuto 37.
La polémica del juego fue el tiro de Frank Lampard, que logró cruzar la línea de gol, pero que no miró el árbitro uruguayo Jorge Larrionda.
Inglaterra y Alemania se fueron al descanso, luego de un primer tiempo insólito, emocionante y controversial, digno de octavos de final.

La primera acción del segundo tiempo la hizo Frank Lampard, quien de tiro libre logró asustar al arquero alemán, Manuel Neuer, pero el balón pegaba en el travesaño.
Müeller intentó de individual, logró disparar, pero el esférico sólo pasó cerca del marco inglés. Bastian Schweinsteiger aparecía en escena con un disparo cruzado, pero sólo logró asustar a los ingleses.
Joe Cole entró por James Milner, Fabio Capello buscó darle más fuerza al ataque, en busca del empate, pero los esfuerzos no dieron los resultados esperados y la tropa de Löw se vino con mayor fuerza para capturar la victoria.
Müeller extendió la ventaja con la tercera anotación. El gol de Alemania se generaba del tiro libre que cobró Lampard, pero l balón rebotó en la defensa germana, lo que aprovechó Schweinsteiger para habilitar a Müeller y poner el marcador 3-1.
Alemania siguió atacando a los ingleses que presentaban grandes deficiencias defensivas. Müeller fue nuevamente el verdugo y puso a la tricampeona del mundo con 4-1, que resultó letal.
Gerrard quiso reactivar los ánimos de Inglaterra con una jugada individual, que terminó pasando cerca del marco de Neuer. Nada pasaba para los ingleses y Capello se desesperaba en el banquillo técnico, Alemania bailaba en la cancha a su gusto, mientras Inglaterra se extravió en el duelo.
Alemania fue superior en todos los niveles que Inglaterra, su orden estratégico, fuerte en todas las áreas del campo, sólo mostrando un desliz defensivo que fue compensado por el excelente ataque de Podolski, Müeller y Klose.
Löw planteó más ordenado y efectivo su juego y atacó a los ingleses en su mayor debilidad, una defensa deficiente que no marcaba las áreas y dejaba los espacios para que su rival entrara fácil, sobre todo por las bandas.
Inglaterra, una de las que llegó como favoritas a la Copa, se marchó sin gloria y con una despedida humillante.
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