El presidente de la Comisión de Asuntos del Exterior de la Asamblea Nacional, Francisco Aguirre Sacasa, pidió “firmeza” al Gobierno de Estados Unidos en su relación con Nicaragua, sobre todo en el cumplimiento del marco legal por las autoridades nicaragüenses.
Aguirre Sacasa, diputado por el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), reaccionó así a las declaraciones que ofreció esta semana a LA PRENSA Julissa Reynoso, subsecretaria adjunta para Cuba, América Central y el Caribe de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de Estados Unidos.
En la entrevista, Reynoso explicó que el Gobierno de Estados Unidos pidió a Ortega “un proceso democrático transparente”, pero también afirmó que aceptarán al nuevo embajador de Managua en Washington, Francisco Campbell, pese a que no ha sido ratificado en el parlamento nicaragüense, como exige la Constitución.
Reynoso mencionó que una eventual candidatura presidencial de Ortega, sin reformas constitucionales, será un asunto que deberá ser resuelto internamente por los nicaragüenses.
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SEÑALA CONTRADICCIÓN
Aguirre Sacasa recordó que Estados Unidos y el resto de la comunidad internacional han invertido miles de millones de dólares en el fortalecimiento de la democracia en Nicaragua desde 1990, y conocen de la prohibición constitucional a la reelección presidencial sucesiva.
“Ella (Reynoso) sienta dos posiciones. Primero, que el manejo de nuestra política es un asunto interno nuestro. Como nicaragüense, aplaudo esta posición. Pero, por otro lado, también afirmó que Estados Unidos apoya ‘los procesos internos con legitimidad y que sean normas establecidas por la Constitución nicaragüense’. En el caso de que no se reforme el artículo 147 —y conforme a lo establecido en la Constitución y no con seudosentencias— estos dos principios de la secretaria Reynoso chocarían”, indicó Aguirre Sacasa.
Para el también ex canciller de Nicaragua, sólo el futuro dirá si la retórica de Estados Unidos y el resto de la comunidad internacional es “bonita, pero vacía”, en caso de que el Gobierno de Ortega aumentase los atropellos a la Constitución.
“Más específicamente, tendremos la respuesta a la pregunta que le hice a la secretaria Reynoso en una recepción en la residencia del embajador (Robert) Callahan: ¿Cuán importante es el compromiso de su Gobierno para con la democracia y el Estado de Derecho en un pequeño país, sin mayor relevancia geopolítica para los Estados Unidos, como es Nicaragua? La respuesta quedó en el tintero en esa recepción y te tengo que confesar que no quedó clara en la entrevista que dio a LA PRENSA. Pero con el tiempo la tendremos los nicaragüenses”, comentó Aguirre Sacasa.
LO DE CAMPBELL ESTÁ CLARO
Aguirre Sacasa afirmó que el caso del nuevo embajador de Nicaragua en Estados Unidos está claro: si no es ratificado en el parlamento, no cumple con los requisitos constitucionales.
El legislador añadió que el PLC ha informado al presidente Ortega que en el parlamento están los votos suficientes para ratificar a Francisco Campbell, pero “el Presidente prefiere gobernar de manera autoritaria y caprichosa, irrespetando la Constitución”.
“Su argumento (de Reynoso), de que los Estados Unidos tiene relaciones con 150 países y no puede verificar la legitimidad de todos ellos, no es válido en el caso de Campbell. Si se quieren hacer de la vista gorda en este asunto, es una decisión de ellos. Pero con todo respeto para mis amigos estadounidenses, si fuese a aceptar el presidente Obama a Francisco Campbell como embajador en Washington, le restaría credibilidad al discurso norteamericano de estar del lado de la buena gobernabilidad y el Estado de Derecho alrededor del mundo, al menos en Nicaragua”, indicó.
“Sería un retroceso en su política basada en respeto a los principios democráticos y pudiera hasta despertar censura a este ‘pragmatismo’, por elementos en los propios Estados Unidos”, advirtió Aguirre Sacasa.
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