Por Rob Guillies
TORONTO/AP
Miles de personas marcharon en paz por el centro de Toronto este sábado para manifestar en contra de las cumbres económicas mundiales, pero grupos aislados se desviaron de la ruta programada, incendiaron un patrullero y rompieron vidrieras.
La policía, con chalecos y bastones antimotines, evitó que avanzara un grupo de manifestantes que se dirigía al cerco de seguridad alrededor de la sede de la reunión del Grupo de los 20. Algunos les arrojaron botellas a los uniformados.
Cerca de una hora después, manifestantes vestidos de negro rompieron las ventanas de un banco, un café y otros comercios y prendieron fuego al vehículo.
Reuniones anteriores han atraído en masa a aquellos que se oponen a la globalización, pero hasta el momento las propuestas en Canadá han sido menores y la policía tenía la esperanza de que la lluvia redujera las protestas.
Los organizadores de las protestas del sábado esperaban que se presentaran unas 10.000 personas, pero sólo la mitad acudió a la marcha.
La manifestación, organizada por sindicatos, era la más grande que se había planeado para el fin de semana en contra de las cumbres del G-8, de los países más industrializados, y el G-20, que incluye a naciones emergentes y en desarrollo, entre ellas Brasil, México y Argentina.
Las autoridades se mantenían en alerta ante posibles grupos violentos.
La policía señaló que se han realizado 40 arrestos desde el 18 de junio en relación con las cumbres económicas. La seguridad es manejada por unos 19.000 agentes de diversas regiones de Canadá y se calcula que costará 900 millones de dólares.
Las autoridades estaban bastante satisfechas porque las protestas habían sido menores en comparación con lo que se ha visto en cumbres anteriores, dijo el sargento Tim Burrows de la policía de Toronto.
En cumbres mundiales anteriores hubo manifestaciones que se tornaron violentas y ocasionaron daños millonarios, como las organizadas en Seattle en 1999.
El funcionario dijo que la mayoría de las manifestaciones habían sido pacíficas.
«Ha habido algunos que han decidido pasarse de la raya y poner a prueba nuestra capacidad de respuesta y se han encontrado donde deben estar», señaló.
Discretamente, el gobierno provincial de Ontario aprobó una regulación este mes por la que la policía puede arrestar a cualquier que se niegue a mostrar su identificación o registrar a todo aquel que se acerque a cinco metros del cerco de seguridad.