WASHINGTON/EFE
El canciller salvadoreño, Hugo Martínez, advirtió ayer que el narcotráfico y los movimientos golpistas amenazan la seguridad de Centroamérica, al comentar los últimos acontecimientos violentos en el país.
El canciller se reunió con funcionarios del Departamento de Estado y de Seguridad Nacional, con los que coincidió en señalar que ha habido un “modus operandi” en los ataques, similares a los que se produjeron anteriormente en Honduras y Guatemala. Estos hechos, que calificó como “terroristas”, causaron la muerte de 18 personas cuando supuestos pandilleros incendiaron un autobús y dispararon contra otro.
Martínez consideró que “no se trata de una pandilla que opera de manera local” ni de un fenómeno aislado y que los antecedentes en otros países demuestran que “hay una intención de que los gobiernos de la región sean débiles e inestables”.
El canciller hizo mención a la reciente distinción que concedió el alcalde de San Salvador, Norman Quijano, de la opositora Alianza Republicana Nacionalista (Arena, derecha) a Roberto Micheletti, quien asumió el poder tras el golpe de Estado en Honduras. “Este movimiento nos parece bastante peligroso y que al desarrollarse con protagonistas de dos países vemos que tiene una tendencia a lo regional y nos preocupa esta situación”, señaló.
Asimismo señaló que este hecho muestra que “hay un grupo de nostálgicos no sólo en Honduras, sino también en El Salvador que todavía creen que los problemas de la democracia se resuelven con golpes de Estado y eso es una señal bastante peligrosa para la región”.
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