Un equipo del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), encabezado por el director del área jurídica Gonzalo Carrión, acompañó ayer al misionero católico Alberto Boschi, primero ante la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME) y después ante el Ministerio de Gobernación (Migob), a fin de introducir por escrito una solicitud para que esa institución le entregue de forma oficial la resolución de cancelación de la nacionalidad que le fue comunicada el miércoles de forma verbal.
- El funcionario del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Gonzalo Carrión, recordó que Alberto Boschi tiene una pequeña hija a quien se le están violentando sus derechos, con la situación de suspensión de nacionalidad de su padre.
También está el Código de la Niñez y la Adolescencia que establece, entre otras cosas, que el niño o la niña no debe ser separado del núcleo familiar.
Por tanto dijo Carrión esa niña tiene derechos tutelados que están siendo violentados (por el Gobierno), con la disposición de Gobernación que expone al padre de ésta a una deportación.
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Acompañado de los diputados Enrique Sáenz y Víctor Hugo Tinoco, del coronel en retiro Hugo Torres, así como de pobladores de Ciudad Sandino entre otros, Boschi además recurrió ayer ante ese organismo para denunciar que con el retiro de la nacionalidad el Gobierno le violenta los derechos humanos.
Carrión anunció que ese organismo brindará acompañamiento al misionero católico, quien el miércoles ingresó al país después de dos años de haber permanecido fuera.
En la DGME, dos funcionarios salieron al portón de la institución para remitir a dicho equipo a la oficina de Relaciones Públicas del Migob.
Mientras en la sede central de esa institución fueron atendidos en la recepción, donde se limitaron a recibir la solicitud escrita y les dijeron que llamaran hoy para darles una respuesta.
Sáenz indicó que como lo dijo hace meses, Boschi “sigue siendo un perseguido político por el orteguismo”.
Boschi aseguró que antes de viajar a Nicaragua se confesó con su párroco en Italia para “estar en gracia de Dios”, dado que sabía del peligro al que se exponía con su regreso al país. Según éste, existen señales que lo confirman y mencionó el hecho de que el microbús de su propiedad no sólo ha sido destruido en dos ocasiones, sino que hace tres meses en el sector de Metrocentro el conductor fue asaltado por encapuchados que le robaron el dinero del pago de los trabajadores de la escuela que él dirige.
Pese a toda esta situación, Boschi afirmó que desea quedarse en el país, adonde vino hace 16 años. Plantea que está dispuesto a continuar gestionando apoyo para el sector de Educación, sobre todo tomando en cuenta la cantidad de niños que este año no tuvo acceso al sistema escolar. “Yo quiero quedarme aquí, creo que es mi derecho ser ciudadano nicaragüense. No he venido aquí para desestabilizar nada”, expresó Boschi.
El abogado de Boschi, Alberto Novoa, expresó que éste no ha violentado ninguno de los puntos establecidos en el artículo 17 de la Ley de Nacionalidades, mencionado por el Migob en su comunicado, por lo que seguirán insistiendo en que se le restituya a éste la nacionalidad.
Además —indicó Novoa— su representado se encuentra amparado por una ley de amnistía, que en este momento está en poder de la Presidencia de la República, tras haber sido enviado en noviembre del año pasado por el departamento de asuntos legales de la Asamblea Nacional, la que no fue vetada, pero tampoco publicada en La Gaceta, Diario Oficial.
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