Barcelona/EFE
Los forenses continuaron hoy la difícil tarea de identificar a los fallecidos en el accidente de tren de Castelldefels (Barcelona, noreste de España), cuyo trágico recuento de víctimas mortales se eleva ya a trece que podrían ser en su totalidad jóvenes latinoamericanos.
La consejera regional de Justicia de Cataluña, Montserrat Tura, dijo que las personas muertas al ser arrolladas por un tren de alta velocidad cuando cruzaban una vía en lugar de utilizar el paso subterráneo de la estación de Castelldefels en la noche del 23 de junio tenían entre 17 y 39 años y podrían ser todos de ese origen.
De momento, el juez instructor del caso confirmó los nombres y apellidos de seis de los nueve identificados y todos ellos corresponden a ciudadanos latinoamericanos.
En un primer momento, se pensó que las personas fallecidas eran doce, pero los forenses confirmaron que varios de los restos hallados correspondían a una décimo tercera víctima mortal.
Hasta ahora se han identificado nueve de los fallecidos, ocho hombres y una mujer, y se ha dado a conocer el nombre y apellidos de esos seis.
Por nacionalidades los identificados son cinco ecuatorianos, dos bolivianos y dos colombianos, que, según Tura, se desplazaban desde Barcelona a las playas de Castelldefels junto a muchos más jóvenes para participar en una gran fiesta latina en el marco de la noche de San Juan.
La identificación de la víctima número trece «costará mucho» según la consejera, por el mal estado en que se hallan los restos mortales.
Los nombres suministrados de las víctimas, así como su país y fecha de nacimiento, son los siguientes: Jesús David Parada Ayala (Bolivia, 1991), Diego Erwin Gutiérrez Algarañaz (Bolivia, 1992), Jorge Eliecer Serrano Varón (Colombia, 1971), Danny Ariosto Cedeño Caina (Ecuador, 1985), Diego Fernando Chamorro Pinchao (Ecuador, 1986) y Janela Lizeth Luna Correa (Ecuador, 1993).
La identidad de una séptima víctima no ha sido revelada oficialmente por las autoridades españolas por expreso deseo de su familia, según dijo la consejera.
No obstante, fuentes oficiales colombianas ya habían indicado ayer que se trataba de uno de sus ciudadanos.
Tura explicó que de las otras dos víctimas mortales que los forenses ya dan por identificadas no se ha facilitado el nombre porque el juez aún no ha corroborado el proceso, pendiente de contrastar el ADN de los restos mortales.
EMBAJADOR DE ECUADOR VIAJARÁ AL LUGAR DE LA TRAGEDIA
Fuentes de la Embajada de Ecuador en España indicaron a Efe de que el embajador de ese país, Galo Chiribuga Zambrano, viajará mañana a Castelldefels para ayudar a concluir las labores de identificación.
Los diez heridos que permanecen hospitalizados evolucionan favorablemente, aunque tres siguen en estado crítico y, de ellos, una mujer de 25 años se encuentra en estado de extrema gravedad.
Entre los heridos leves se encuentra un joven dominicano de 18 años, que resultó herido cuando saltó a las vías para salvar a otras personas, a las que ayudó a subir al andén para evitar que fueran arrolladas.
Entre las muestras de apoyo que recibieron hoy los familiares de las víctimas figuró el mensaje del príncipe Felipe, heredero de la Corona.
A los allegados de las víctimas les «queremos transmitir nuestro cariño y solidaridad en estos momentos tan difíciles», afirmó en su alocución.
«Compartimos la conmoción por la pérdida de vidas humanas», dijo por su parte la vicepresidenta primera del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, quien subrayó la necesidad de respetar las normas de seguridad.
El juez de Barcelona que investiga el accidente ha requerido al Ministerio de Fomento y a las autoridades ferroviarias que le faciliten sus investigaciones internas sobre el accidente a fin de desvelar cuanto antes todas las circunstancias del mismo.
Ya el ministro español de Fomento, José Blanco, se sumó a las opiniones que apuntan a la imprudencia de los jóvenes como principal causa del accidente.
INVESTIGACIONES DICEN QUE CRUZARON VÍAS EN LUGAR DE USAR EL SUBTERRÁNEO
Las primeras investigaciones indican que los jóvenes, tras llegar a la estación de Castelldefels-Platja en un tren de cercanías, cruzaron las vías en lugar de usar el paso subterráneo habilitado.
No advirtieron que se acercaba un tren de alta velocidad que no tenía parada en la estación y que los embistió a casi 140 kilómetros por hora.
Expertos en psicología social indicaron hoy a Efe que el «factor grupal» pudo ser uno de los impulsos que llevaron a cruzar las vías a pesar del evidente peligro.
«El hecho de que cruzaran en grupo es fundamental para entender el suceso, ya que muchos de ellos probablemente no habrían ido a las vías si hubieran actuado de manera individual», dijo el profesor Oscar Álvarez, de la Universidad Pontificia de Salamanca.