Kamil Kopunek anotó el tercer gol de Eslovaquia, que al final marcó la diferencia para la victoria eslovaca y la eliminación italiana, en la primera fase de la Copa del Mundo. LA PRENSA/AFP/ CHRISTOPHE SIMON

Doblegan al campeón

Los goles eslovacos fueron obra del atacante Robert Vittek (25, 73) y del ingresado Kamil Kopunek (89), mientras que Antonio Di Natale (81) y Fabio Quagliarella (90+2) descontaron para la “Squadra Azzurra” de Marcello Lippi, que acabó última de su llave, en lo que supone una humillación más.

JOHANESBURGO/EFE

La vigente campeona Italia quedó eliminada de la Copa del Mundo al caer 3-2 ante Eslovaquia, ayer en Johannesburgo, en partido de la tercera y última fecha del Grupo F de Sudáfrica 2010, con el que su rival selló su pase a octavos de final.

Los goles eslovacos fueron obra del atacante Robert Vittek (25, 73) y del ingresado Kamil Kopunek (89), mientras que Antonio Di Natale (81) y Fabio Quagliarella (90+2) descontaron para la “Squadra Azzurra” de Marcello Lippi, que acabó última de su llave, en lo que supone una humillación más.

“Asumo todas las responsabilidades. Mi equipo tenía terror en las piernas, en la cabeza y en el corazón, y si no lo logramos como se necesitaba, es porque el entrenador no preparó el equipo de la forma correcta en el plano psicológico, físico y táctico”, dijo un autocrítico Lippi, que dejó el cargo.

Los eslovacos se clasificaron como segundos del grupo, por detrás de Paraguay, que igualó éste en Polokwane en su duelo con Nueva Zelanda (0-0).

“Después del nacimiento de mi hijo, éste es el día más lindo de mi vida. Agradezco a todos los hinchas de Eslovaquia que vinieron a apoyarnos a Sudáfrica”, afirmó el técnico eslovaco Vladimir Weiss.

Eslovaquia, que hizo su debut absoluto en Copa del Mundo, firmó su página más dorada, al tumbar a un gigante y avanzar a octavos de final, en que tendrá que enfrentar al primero de la zona E, Holanda.

Desde el comienzo, Italia parecía paralizada y Eslovaquia lo olfateó, hasta clavarle el primer puñal con un disparo mortal del atacante Vittek (25), autor del gol en el empate 1-1 ante Nueva Zelanda.

Al equipo de Marcello Lippi no le funcionaban las cosas y su situación más clara en 45 minutos llegó con un centro que casi mete de cabeza en contra del experimentado central Martin Skrtel (41), presente en las dos áreas.
Robert Vittek fue el verdugo para Italia y el héroe para Eslovaquia, que consiguió el pase a octavos en su primer Mundial. LA PRENSA/AFP/ JOE KLAMAR

Tras el descanso, Lippi apostó por Fabio Quagliarella en lugar de Gennaro Gattuso, para darle más fuerza a un ataque pálido.

El delantero del Nápoles casi marca el empate con un derechazo que salvó increíblemente en la línea Skrtel (67), luego del ingreso de Andrea Pirlo (55), que arrastraba una lesión muscular y Lippi lo apuró para ver si podía dar vuelta a la historia.

“Nos faltó algo a nivel creativo. Pero no hay nadie en Italia que hubiera podido aportar algo en ese aspecto. Ésta es la realidad del futbol italiano”, analizó el lesionado “Gigi” Buffon, con la cabeza fría.

En el minuto 73, tras el rebote de un corner, Hamsik volvió a meter un centro que el verdugo Vittek, goleador del torneo con tres tantos junto al argentino Gonzalo Higuaín, empujó al gol ante un cierre tardío de Chiellini.

DE INFARTO

La “vieja guardia” de Berlín, ya a la desesperada, intentó una recuperación “a la italiana”, que casi tiene resultado. Di Natale (81) descontó empujando a la red una bonita triangulación entre Iaquinta y Quagliarella, que luego mandó a la red un centro de Di Natale, pero el gol fue anulado por posición adelantada.

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