Johannesburgo/AFP
La religión es una parte importante en la vida de muchos futbolistas presentes en el Mundial de Sudáfrica 2010, con casos como el brasileño Kaká, el técnico argentino Diego Maradona o el francés Franck Ribery, convertido al Islam.
Todos ellos deberán ser cuidadosos durante el Mundial de Sudáfrica, ya que la FIFA prohíbe a los futbolistas de cualquier país, liga y competición profesional gestos religiosos.
Joseph Blatter, presidente de la organización, fue tajante al principio de este año, y se comprometió a castigar a cualquier futbolista que manifieste una acción religiosa dentro del terreno de juego. Su paciencia se terminó hasta en 2009, cuando la selección brasileña se proclamó campeona de la Copa de las Confederaciones.
Durante la celebración del título se reunieron en el centro del campo para agradecer en oración, incluso algunos mostraron mensajes con frases cristianas de agradecimiento a Dios.
“El gesto de los brasileños es inaceptable”, fueron las palabras de sentencia del presidente de la federación danesa de futbol, Jim Stjerne Hansen, quien fue primero en desatar las críticas.
“Las sectas podrían utilizar el futbol como publicidad”, dijo después la FIFA.
Entre los futbolistas más religiosos destaca el brasileño Kaká. La esposa del crack brasileño, Caroline Celico, fue noticia en España por un vídeo colgado en youtube, donde da testimonio de su fe, incluyendo que “Dios ha puesto en las manos del Real (Madrid) el dinero necesario para reclutarnos a los dos y así podremos abrir una iglesia evangélica en Madrid”.
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