A las seis y 45 minutos de la mañana Hugo Barquero, el médico que desde hace cuatro años se hizo político en este municipio, acaba de fumarse el último cigarrillo de 20 cajetillas que sin mucho esfuerzo consumió en una noche envenenada.
Las horas que precedieron esta entrevista no pudieron ser peor. Atrincherado, defendía que seguía siendo el alcalde, luego de la destitución que lo sorprendió el martes pasado. Entonces, llegó a su trabajo y le dijeron que ya no era alcalde. El médico que había vendido dos de sus fincas para hacerse un político en 2006 miró de pronto cómo todo se puede desvanecer.
En su oficina no hay mucho que revele el ambiente de tensión, únicamente la cara de desvelados que tienen sus seguidores. Él, que no se queda atrás, dice que no ha dormido ni un minuto.
El celular no deja de repicar. A todos les cuenta su historia. Con todas letras dice que lo que está pasando con las alcaldías obedece a un plan para financiar la campaña electoral de la reelección del presidente Daniel Ortega, que en el caso de él se llevó a cabo en medio de una serie de irregularidades.
¿Cómo ocurrieron paso a paso las ilegalidades que se cometieron en su caso?
Ayer (martes) se reunieron los concejales a las siete de la mañana. Fue de modo ilegal, lo hicieron junto al vicealcalde y luego él salió corriendo hacia Managua para juramentarse ante el Consejo Supremo Electoral (CSE). Salió de Boaco a las nueve de la mañana y a las once ya estaba juramentado.
¿Cómo se enteró que lo habían destituido?
No me di cuenta hasta que vine a las ocho de la mañana. Vinieron los concejales sandinistas a las ocho y diez minutos y me destituyeron, hasta hoy no me han presentado el acta y no me han presentado las credenciales del señor que se fue a juramentar a Managua.
¿Nunca hubo un aviso meses antes?
Nos tomó por sorpresa, nunca pensamos que iban a hacerlo, aunque desde el año pasado están hablando de destituciones.
¿Qué piensa usted de lo que está pasando en el resto de alcaldías, como Dolores, Wiwilí y Ciudad Sandino?
Se están metiendo con los municipios, ellos (el FSLN) no pueden violar la Ley de Municipios a la hora que ellos quieren, pero el CSE se presta a la hora de estas cosas. Estamos en contra. A la gente que no se somete al FSLN ellos buscan cómo apartarla. En Boaco ya tuvimos la experiencia de luchar por esta Alcaldía, si no se la robaron no vamos a dejar que se la lleven. Ya nos amparamos.
¿Qué quiere el partido de Gobierno para posesionarse de estas alcaldías?
Ellos quieren tener el control para financiar la campaña de Daniel Ortega. Boaco tiene 18 millones de transferencia, más 16 millones que nos proponemos recaudar. Ellos quieren agarrar el dinero para eso.
Además de ustedes, ¿en qué otros lugares cercanos quieren destituir alcaldes?
También quieren en Camoapa. En Santa Lucía el FSLN salió a las calles manifestándose que querían quitar al alcalde. La ventaja es que allá sólo tiene un concejal sandinista y en Camoapa hay tres concejales sandinistas, pero ellos hacen todo de manera ilegal. Compran conciencias. No podemos permitirlo. Hay que defender la democracia, lo que va a pasar con nuestros hijos y nietos.
Pero, alcalde, a usted se le ha visto cerca del FSLN. Recuerdo un par de entrevistas que usted cedió a Canal 4 y lo presentaron como un alcalde cercano.
Nooo (se apura a aclarar), en esa época el FSLN nos invitó porque estábamos desarrollando unos proyectos que iban a iniciarse, que los hacía el proyecto del Gobierno central, como es el proyecto de agua potable, adoquinado para Boaco, Camoapa y Santa Lucía. Allí estuve por Boaco.
Creo que Nelson Artola, presidente del FISE, habló de varios alcaldes que trabajaban sin ningún problema con ellos, ¿lo incluyó entre ellos?
Estuvimos en la casa de la Presidencia. Fuimos invitados para la elaboración del presupuesto 2010 y allí se presentaron ellos. No nos reunimos con el Presidente. Platicamos en el momento.
Les dije que me apoyaran con proyectos y ellos dijeron que apoyáramos la reelección de Daniel Ortega y entonces, cuando salí, di unas declaraciones y dije que no había llegado a eso. Que yo llegué a reunión de alcaldes y que estaba en desacuerdo con la reelección presidencial. A partir de ese momento cambió la situación, ellos vieron que ya no podían conmigo. Ellos empezaron localmente a poner presión sobre nosotros, porque hacen mayoría, comenzaron a cambiar los proyectos y como la máxima autoridad es el Concejo. El presupuesto lo cambiaron totalmente.
¿Lo dejaron pintado en la pared?
Prácticamente. Todo eso ocurrió hace ocho meses.
Ahora, en medio de la crisis, ¿el FSLN ha buscado acercamientos con usted?
No. No me ha llamado Nelson Artola.
¿No lo miraremos a usted como Roberto Somoza, ex alcalde de Ciudad Sandino, quedándose callado después que le ofrecieron un puesto gubernamental?
Nunca lo voy a hacer. Tengo que respetar a las 13 mil personas que votaron por mí. No aceptamos ofertas de nadie.
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